Un Chelsea que parte como favorito y que tiene "toda la presión" de su parte tratará este sábado de salvar la temporada en el estadio de Wembley, donde se jugará la Copa de Inglaterra ante el Everton de David Moyes, un rival que disputa por primera vez en catorce años una final de este torneo.
Los "Blues", que concluyeron la campaña en tercera posición de la clasificación liguera, por detrás del Liverpool de Rafa Benítez y por delante del Arsenal de Cesc, tienen ante sí la última ocasión de rematar el curso con un trofeo entre manos.