Entrenadores en zona de riesgo
Consumada la eliminación de sus selecciones en la primera fase de la Copa América, cuatro técnicos entraron hoy en la llamada "zona de riesgo", un purgatorio en el que los errores conducen al infierno.
Los técnicos de Bolivia, Colombia, Ecuador y Estados Unidos cayeron en la zona, si bien el primero, Erwin "Platiní" Sánchez, ha sido amnistiado por la prensa de su país debido al buen juego desplegado en el torneo.
El estadounidense Bob Bradley tampoco tendrá problemas, ya que no se prevé que algún periódico se entretenga en criticar a una selección de la que, habitualmente, se espera poco o nada.
El ecuatoriano Luis Fernando Suárez y el colombiano Jorge Luis Pinto no tienen tanta suerte. Los periodistas perfilan los titulares y los hinchas interrogan a su paciencia.
Suárez se marchó de Venezuela con tres derrotas y su futuro pende de un hilo, a pocos meses de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de 2010.
Ya después de la segunda derrota, por 2-1 ante México, corrieron rumores de destitución, a los que Suárez respondió que a él no le habían llegado y que seguiría trabajando para buscar resultados positivos.
Pero lo que llegó también fue negativo. La "Tricolor" perdió por 1-0 con Brasil y Suárez recurrió a una curiosa explicación del fracaso: la Copa América es el "karma" de Ecuador.
"A Ecuador no le suele ir bien en la Copa América, y hay tantas ganas, tanta ansiedad de cambiar la historia, que el torneo se ha convertido en un verdadero 'karma' para el fútbol ecuatoriano", dijo.
El técnico tal vez aludía a uno de los conceptos de esta creencia central del budismo y del hinduismo que dice que un mal "karma" es el resultado de malas acciones que conducen a las personas a repetir una situación que provoca sufrimiento.
Con la intención de cambiar el "karma", Suárez se ofrece para continuar y para pensar en las eliminatorias de 2010 "con optimismo".
Al día siguiente de la eliminación, la prensa se mostró comprensiva con él ante la mejora del juego en el partido con Brasil. Tal parece que el "karma" empezaba a cambiar.
Con "karma" o sin él, el futuro del colombiano Jorge Luis Pinto es más que incierto. Al balance negativo de su paso por Venezuela -dos derrotas, una victoria por la mínima sobre la inofensiva Estados Unidos- se une un agitado vestuario.
Jorge Luis Pinto quiere un psicólogo para manejar situaciones anímicas como la que se presentó tras la goleada por 5-0 sufrida ante Paraguay y propone que las concentraciones sean en sitios privados donde los jugadores no sufran el asedio de los periodistas.
Pinto confía en seguir en el cargo. Por si acaso, la prensa le recuerda que su antecesor, Reinaldo Rueda, fue ratificado tras no clasificar al Mundial de Alemania y hasta se le envió a una polémica gira por Europa. Más tarde, la Federación se deshizo de él para fichar a Pinto.
Erwin "Platiní" Sánchez tiene el camino mejor pavimentado, después de un balance agridulce: una derrota por la mínima (1-0 ante Uruguay) y sendos empates a dos tantos, con un juego aceptable al que le faltó un pizca de suerte cuando ganaba por 2-1 a Perú en el minuto 84 y Claudio Pizarro empató.
La prensa coincidió con Sánchez en que la nueva generación de jugadores le dará resultado a medio plazo.
La "zona de riesgo" también acecha a algunos de los clasificados. La prensa brasileña está descontenta con el pobre juego de la selección, al igual que la peruana, la chilena y la uruguaya con sus equipos.
El más nervioso parece ser el chileno Nelson Acosta que, tras la derrota por 3-0 con Brasil, justificó la goleada señalando que "por algo será que el fútbol chileno no ganó nada en 90 años".
Su crédito subió con el acceso a cuartos de final, pero al día siguiente dijo a los periodistas que si la "Roja" hubiera sido eliminada, "ya habría como 10 currículos (de candidatos a reemplazarlo) y ustedes estarían dando nombres como locos".
El más osado es el mexicano Hugo Sánchez. Sostiene que hay equipos que temen enfrentarse al suyo y anticipa que México "va a más". El domingo, le espera Paraguay con su estrella Roque Santa Cruz para medir sus palabras.
Los técnicos de Bolivia, Colombia, Ecuador y Estados Unidos cayeron en la zona, si bien el primero, Erwin "Platiní" Sánchez, ha sido amnistiado por la prensa de su país debido al buen juego desplegado en el torneo.
El estadounidense Bob Bradley tampoco tendrá problemas, ya que no se prevé que algún periódico se entretenga en criticar a una selección de la que, habitualmente, se espera poco o nada.
El ecuatoriano Luis Fernando Suárez y el colombiano Jorge Luis Pinto no tienen tanta suerte. Los periodistas perfilan los titulares y los hinchas interrogan a su paciencia.
Suárez se marchó de Venezuela con tres derrotas y su futuro pende de un hilo, a pocos meses de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de 2010.
Ya después de la segunda derrota, por 2-1 ante México, corrieron rumores de destitución, a los que Suárez respondió que a él no le habían llegado y que seguiría trabajando para buscar resultados positivos.
Pero lo que llegó también fue negativo. La "Tricolor" perdió por 1-0 con Brasil y Suárez recurrió a una curiosa explicación del fracaso: la Copa América es el "karma" de Ecuador.
"A Ecuador no le suele ir bien en la Copa América, y hay tantas ganas, tanta ansiedad de cambiar la historia, que el torneo se ha convertido en un verdadero 'karma' para el fútbol ecuatoriano", dijo.
El técnico tal vez aludía a uno de los conceptos de esta creencia central del budismo y del hinduismo que dice que un mal "karma" es el resultado de malas acciones que conducen a las personas a repetir una situación que provoca sufrimiento.
Con la intención de cambiar el "karma", Suárez se ofrece para continuar y para pensar en las eliminatorias de 2010 "con optimismo".
Al día siguiente de la eliminación, la prensa se mostró comprensiva con él ante la mejora del juego en el partido con Brasil. Tal parece que el "karma" empezaba a cambiar.
Con "karma" o sin él, el futuro del colombiano Jorge Luis Pinto es más que incierto. Al balance negativo de su paso por Venezuela -dos derrotas, una victoria por la mínima sobre la inofensiva Estados Unidos- se une un agitado vestuario.
Jorge Luis Pinto quiere un psicólogo para manejar situaciones anímicas como la que se presentó tras la goleada por 5-0 sufrida ante Paraguay y propone que las concentraciones sean en sitios privados donde los jugadores no sufran el asedio de los periodistas.
Pinto confía en seguir en el cargo. Por si acaso, la prensa le recuerda que su antecesor, Reinaldo Rueda, fue ratificado tras no clasificar al Mundial de Alemania y hasta se le envió a una polémica gira por Europa. Más tarde, la Federación se deshizo de él para fichar a Pinto.
Erwin "Platiní" Sánchez tiene el camino mejor pavimentado, después de un balance agridulce: una derrota por la mínima (1-0 ante Uruguay) y sendos empates a dos tantos, con un juego aceptable al que le faltó un pizca de suerte cuando ganaba por 2-1 a Perú en el minuto 84 y Claudio Pizarro empató.
La prensa coincidió con Sánchez en que la nueva generación de jugadores le dará resultado a medio plazo.
La "zona de riesgo" también acecha a algunos de los clasificados. La prensa brasileña está descontenta con el pobre juego de la selección, al igual que la peruana, la chilena y la uruguaya con sus equipos.
El más nervioso parece ser el chileno Nelson Acosta que, tras la derrota por 3-0 con Brasil, justificó la goleada señalando que "por algo será que el fútbol chileno no ganó nada en 90 años".
Su crédito subió con el acceso a cuartos de final, pero al día siguiente dijo a los periodistas que si la "Roja" hubiera sido eliminada, "ya habría como 10 currículos (de candidatos a reemplazarlo) y ustedes estarían dando nombres como locos".
El más osado es el mexicano Hugo Sánchez. Sostiene que hay equipos que temen enfrentarse al suyo y anticipa que México "va a más". El domingo, le espera Paraguay con su estrella Roque Santa Cruz para medir sus palabras.