Pekín se siente traicionada por Taipei en el relevo de la antorcha.
El vicepresidente del Comité Organizador de Pekín 2008 (BOCOG), Jiang Xiaoyu, mostró hoy en rueda de prensa la decepción de Pekín por la respuesta negativa de última hora que Taiwán dio al paso de la antorcha por su territorio.
"El pueblo chino no traiciona sus compromisos adquiridos y estamos sorprendidos por la actitud de traición del Comité Olímpico de Taiwán" (COT), señaló Jiang, quien añadió que están a la espera de una respuesta oficial y que esperan que Taiwán reconsidere su posición.
Esta es la primera vez que un país rechaza la llegada de la antorcha olímpica, desde que se inició esta tradición en los Juegos de Bruselas de 1920.
Jiang mostró los diferentes acuerdos firmados entre las partes, que acordaron el 27 de marzo la ruta de la antorcha, pasando de Ho Chi Minh (Vietnam) a Taipei para luego ir a Hong Kong.
Después enseñó una última carta del Comité Olímpico de Taiwán recibida el 20 de abril, seis días antes de la presentación oficial de la ruta de la antorcha, rechazando el trayecto acordado y exigiendo que el fuego olímpico fuese de Taiwán a un tercer país.
Con esta explicación Jiang desveló que de hecho, ayer por la noche, durante el lanzamiento oficial de la antorcha olímpica, el comité chino ya conocía las discrepancias de Taiwán, aunque todavía no ha recibido una carta oficial desde la isla y dijo que conocieron el rechazo al recorrido de la antorcha por la prensa.
"La actitud del COT incumple el consenso de 4 puntos alcanzado con el BOGOG y confirmado por ambas partes, e incumple el principio de la Carta Olímpica de separar deporte y política", recordó Jiang.
El pasado mes de febrero el presidente del COT, Thomas C.W. Tsai, y otros tres miembros de este comité se reunieron en Pekín con miembros del BOCOG y llegaron a un acuerdo desgranado en 4 puntos.
Los dos primeros puntos consisten en que ambas partes cumplan con las resoluciones del Comité Olímpico Internacional (COI) y con la de la Carta Olímpica sobre el relevo de la antorcha.
En el tercero se recuerda que los JJOO son una actividad cultural y deportiva y el COT se compromete a asegurar que el relevo se llevará a cabo sin problemas en su territorio y que está obligado a coordinarse con las partes relevantes y a prometer que cualquier bandera, emblema o himno que no sea conforme con las regulaciones mencionadas no será utilizado en el relevo de la antorcha.
Por su parte, un funcionario del Consejo de Asuntos Chinos de Taiwán reiteró desde la isla la exigencia de ayer de que "no se denigre su soberanía nacional" y añadió que la oferta de China era "la peor opción esperada".
"Taiwán no puede aceptar la propuesta china por incluir a propósito a Taipei en la etapa doméstica de la ruta", aclaró este funcionario, que partició en la toma de decisión que llevó al rechazo de la oferta china.
Aunque, según Pekín, Taipei aceptó recibir la antorcha desde Vietnam y luego enviarla a Hong Kong, territorio chino, este funcionario señaló hoy que "Pekín puede considerar que la antorcha llegue a Taipei desde Pyongyang, Corea del Norte, y luego se dirija a Ho Chih Minh, Vietnam. Por eso ahora la pelota está en su alero".
Además, Taiwán se siente muy molesta porque el Comité Olímpico Chino cambió la denominación oficial del COT de "Chinos Taipei" ("Zhonghua Taibei") por el de "Taipei, China" ("Zhongguo Taibei").
La palabra "Zhonghua", en el chino de Taiwán, expresa la pertenencia al mundo chino en sus aspectos étnicos y culturales, mientras que "Zhongguo" significa China como Estado.
Según Taiwán, después de anunciar la ruta anoche, Jiang Xiaoyu se refirió en varios ocasiones a Taipei, Hong Kong y Macao como "ciudades chinas" y recalcó que no se las incluía como parte de la ruta internacional.
El portavoz del partido gobernante taiwanés pro-independentista señaló hoy que "no vale la pena aceptar la llegada de la antorcha a costa de la dignidad nacional, mientras que el alcalde de Taipei, en la oposición, pide al Gobierno que "separe la política y el deporte".
Taiwán se desvinculó unilateralmente de China en 1949 aunque nunca proclamó su independencia formal, por lo que la llegada al poder del independentista Chen Shui-bian ha dado al traste con las esperanzas de reunificación de Pekín y la tensión se ha agudizado este año por las elecciones taiwanesas.
"El pueblo chino no traiciona sus compromisos adquiridos y estamos sorprendidos por la actitud de traición del Comité Olímpico de Taiwán" (COT), señaló Jiang, quien añadió que están a la espera de una respuesta oficial y que esperan que Taiwán reconsidere su posición.
Esta es la primera vez que un país rechaza la llegada de la antorcha olímpica, desde que se inició esta tradición en los Juegos de Bruselas de 1920.
Jiang mostró los diferentes acuerdos firmados entre las partes, que acordaron el 27 de marzo la ruta de la antorcha, pasando de Ho Chi Minh (Vietnam) a Taipei para luego ir a Hong Kong.
Después enseñó una última carta del Comité Olímpico de Taiwán recibida el 20 de abril, seis días antes de la presentación oficial de la ruta de la antorcha, rechazando el trayecto acordado y exigiendo que el fuego olímpico fuese de Taiwán a un tercer país.
Con esta explicación Jiang desveló que de hecho, ayer por la noche, durante el lanzamiento oficial de la antorcha olímpica, el comité chino ya conocía las discrepancias de Taiwán, aunque todavía no ha recibido una carta oficial desde la isla y dijo que conocieron el rechazo al recorrido de la antorcha por la prensa.
"La actitud del COT incumple el consenso de 4 puntos alcanzado con el BOGOG y confirmado por ambas partes, e incumple el principio de la Carta Olímpica de separar deporte y política", recordó Jiang.
El pasado mes de febrero el presidente del COT, Thomas C.W. Tsai, y otros tres miembros de este comité se reunieron en Pekín con miembros del BOCOG y llegaron a un acuerdo desgranado en 4 puntos.
Los dos primeros puntos consisten en que ambas partes cumplan con las resoluciones del Comité Olímpico Internacional (COI) y con la de la Carta Olímpica sobre el relevo de la antorcha.
En el tercero se recuerda que los JJOO son una actividad cultural y deportiva y el COT se compromete a asegurar que el relevo se llevará a cabo sin problemas en su territorio y que está obligado a coordinarse con las partes relevantes y a prometer que cualquier bandera, emblema o himno que no sea conforme con las regulaciones mencionadas no será utilizado en el relevo de la antorcha.
Por su parte, un funcionario del Consejo de Asuntos Chinos de Taiwán reiteró desde la isla la exigencia de ayer de que "no se denigre su soberanía nacional" y añadió que la oferta de China era "la peor opción esperada".
"Taiwán no puede aceptar la propuesta china por incluir a propósito a Taipei en la etapa doméstica de la ruta", aclaró este funcionario, que partició en la toma de decisión que llevó al rechazo de la oferta china.
Aunque, según Pekín, Taipei aceptó recibir la antorcha desde Vietnam y luego enviarla a Hong Kong, territorio chino, este funcionario señaló hoy que "Pekín puede considerar que la antorcha llegue a Taipei desde Pyongyang, Corea del Norte, y luego se dirija a Ho Chih Minh, Vietnam. Por eso ahora la pelota está en su alero".
Además, Taiwán se siente muy molesta porque el Comité Olímpico Chino cambió la denominación oficial del COT de "Chinos Taipei" ("Zhonghua Taibei") por el de "Taipei, China" ("Zhongguo Taibei").
La palabra "Zhonghua", en el chino de Taiwán, expresa la pertenencia al mundo chino en sus aspectos étnicos y culturales, mientras que "Zhongguo" significa China como Estado.
Según Taiwán, después de anunciar la ruta anoche, Jiang Xiaoyu se refirió en varios ocasiones a Taipei, Hong Kong y Macao como "ciudades chinas" y recalcó que no se las incluía como parte de la ruta internacional.
El portavoz del partido gobernante taiwanés pro-independentista señaló hoy que "no vale la pena aceptar la llegada de la antorcha a costa de la dignidad nacional, mientras que el alcalde de Taipei, en la oposición, pide al Gobierno que "separe la política y el deporte".
Taiwán se desvinculó unilateralmente de China en 1949 aunque nunca proclamó su independencia formal, por lo que la llegada al poder del independentista Chen Shui-bian ha dado al traste con las esperanzas de reunificación de Pekín y la tensión se ha agudizado este año por las elecciones taiwanesas.