F1: Alonso sigue siendo optimista.
El español Fernando Alonso (Renault) mantiene el optimismo pese a su quinto puesto en el Gran Premio de Estados Unidos, ya que está convencido de que el terreno perdido en Indianápolis lo recuperará en las próximas carreras.
Fernando Alonso, actual campeón del mundo, llegó a Estados Unidos con 25 puntos de ventaja sobre el alemán Michael Schumacher (Ferrari) y se marchó con seis menos de un circuito en el que desde el primer día supo que iba a sufrir.
A Alonso le sigue faltando un único trofeo, el de Estados Unidos. Nunca ha conseguido estar en el podio. Pero esta vez sí ha conseguido sacarse una espina, ya que en las anteriores cuatro participaciones no había logrado cruzar la línea de meta.
Hasta el domingo Alonso había estado cuatro veces en el Gran Premio de Estados Unidos con un saldo de tres abandonos y una no participación. En 2001, al volante de un Minardi-European, el asturiano no pudo acabar por la rotura de un semieje; en 2003 abandonó por una avería en el motor de su Renault R23B y al año siguiente se quedó fuera de combate por un accidente a los mandos de un R24.
El año pasado, Alonso, al igual que el resto de pilotos cuyos equipos utilizaban neumáticos Michelin, optaron por no tomar la salida por motivos de seguridad.
El piloto asturiano llevaba quince podios consecutivos, pero el triunfo de Schumacher cortó una impresionante racha de resultados que comenzó en el Gran Premio de Turquía de hace un año.
En Indianápolis Alonso estuvo siempre en inferioridad de condiciones, no sólo respecto a los Ferrari, que estuvieron intratables, sino también respecto a su compañero de escudería, el italiano Giancarlo Fisichella, que dispuso de la última evolución del motor de Renault para acabar tercero.
Alonso, ganador este año de seis de los diez grandes premios disputados, tuvo que competir con el mismo motor que llevó una semana antes en Canadá. Y quedó plasmado en la pista de Indianápolis, en donde no pudo hacer nada para evitar ser superado por su compañero de equipo.
En la próxima carrera, el Gran Premio de Francia, que se disputará dentro de dos semanas en el circuito de Magny-Cours, Alonso podrá disponer del nuevo propulsor de Renault. Además, el Mundial regresa a trazados más afines a la mecánica de Renault, por lo que el español volverá a estar en condiciones de recuperar la ventaja perdida.
Los Ferrari de Michael Schumacher y Felipe Massa se mostraron intratables y lograron para la marca italiana un doblete que le era esquivo desde 2004, si se elimina el del año pasado en Indianápolis, en donde sólo corrieron seis monoplazas.
Schumacher y Massa no encontraron rival el domingo sobre un trazado en el que los neumáticos de la marca japonesa Bridgestone siempre le ganan la partida a los de la francesa Michelin.
Fernando Alonso, además, se sabe solo. Pese a que su compañero Fisichella está muy alejado del título, el español no espera ayuda del italiano, que el domingo no tuvo miramientos para superar a su teórico jefe de filas en cuanto tuvo la oportunidad con un coche mucho más rápido.