Ecuador se rinde a los pies de Suárez y sus muchachos.

Enviado por roberto el Mié, 28/06/2006 - 10:14

Ecuador se rindió a los pies del seleccionador Luis Fernando Suárez y de sus muchachos, que regresaron de Alemania, donde lograron ubicarse en el selecto grupo de los dieciséis mejores equipos del mundo futbolístico.

Ecuador se convirtió en un carnaval para recibir a los seleccionados que, pese a caer eliminados en los octavos de final del Mundial de Alemania, fueron recibidos como campeones.

Decenas de miles de aficionados se lanzaron a las calles de Quito para recibir a sus héroes que, según ellos mismos, jamás se imaginaron una bienvenida de lujo.

Dos aviones de la Fuerza Aérea Ecuatoriana (FAE) escoltaron la aproximación y aterrizaje del avión de Iberia en el que el combinado nacional llegó a la capital del país, mientras autoridades del Gobierno y de la capital los esperaban en la Base Aérea del aeropuerto Mariscal Sucre.

Los jugadores y Suárez recibieron honores, que el protocolo aparta para jefes de Estado o ilustres visitantes de países amigos, y el recibimiento fue más allá de lo que cualquier político podría anhelar.

Para mí, en verdad, ha sido una dulzura dirigir a una selección de gente tan buena, que lo único que pensó fue representar al país para sacarlo adelante, afirmó Suárez en sus primeras declaraciones en Quito, en las que sólo descargó agradecimientos para los ecuatorianos.

Este es también mi país, dijo el seleccionador, de nacionalidad colombiana, que llegó en 2005 a dirigir el equipo nacional de Ecuador -como relevo a su compatriota Hernán Darío Gómez- con la intención de llegar lo más lejos posible en el Mundial de Alemania.

Nos sentimos más orgullosos que nunca, añadió el capitán del equipo, Iván El Bam-bam Hurtado, que se ha convertido en un ídolo, no sólo por su calidad como futbolista, sino porque ha impulsado varios proyectos sociales, en favor de los niños de su ciudad, Esmeraldas, una urbe pobre y alegre de la costa norte de Ecuador.

El presidente de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF), Luis Chiriboga, no dudó en señalar que sólo una jugada, a balón parado, del astro inglés David Beckham, que marcó el único gol del partido de octavos, que Ecuador perdió 1-0 ante Inglaterra, frustró la aspiración del equipo de llegar más lejos.

Varios aficionados y comentaristas deportivos han coincidido con Chiriboga, pero han añadido que la falta que originó el tiro libre del gol fue un regalo del árbitro belga que dirigió el encuentro el pasado domingo en Stuttgart.

Pero hoy los ecuatorianos no estaban para lamentos, se dedicaron a festejar a sus héroes, que pasearon como vencedores, en una multitudinaria caravana que recorrió por varias calles de la urbe, hasta la avenida Shyris, junto al parque de La Carolina, donde se prendió la fiesta.

Más de 5000 personas se reunieron en ese sitio, donde el Gobierno organizó una celebración musical en honor a los seleccionados, que fueron declarados, hace una semana, como embajadores del turismo del país, pues su presencia en Alemania potenció la promoción que las autoridades realizaron en ese país.

Varios grupos musicales tuvieron que esperar para presentarse, pues la multitud aclamaba a los jugadores, que fueron obligados a presentarse uno por uno.

El maestro de la improvisada ceremonia fue Iván Hurtado, que nombraba a cada uno de los jugadores para que estos recibieran la apoteósica ovación de los aficionados.

El centrocampista Antonio Valencia, incluso, fue animado para que hiciera algunos pases de baile, bajo el ritmo de salsa y del griterío de los miles de aficionados.

El festejo no sólo se centró en Quito, pues en otras ciudades se registraron concentraciones improvisadas de hinchas, que vitorearon a la selección nacional por su buen desempeño en Alemania.

En el Juncal, un pueblo pobre de la provincia de Imbabura, cuna de varios seleccionados, sus vecinos también esperaban a sus muchachos para festejarlos al ritmo de Bomba, un cadencioso ritmo afroecuatoriano, cuya alegría se ha extendido por todo el país en honor a los jugadores.