Ecuador se va rompiendo barreras.
Ecuador ha desterrado todos los tópicos sobre su fútbol, demostrando que puede ganar partidos lejos de la altura de Quito y también que es un equipo competitivo, capaz de llegar hasta octavos de final en su segunda Copa del Mundo.
Nos vamos, pero lo que hemos hecho ha sido muy importante. Demostramos al mundo de lo que es capaz Ecuador con su fútbol y aún más: se han roto barreras para que los más jóvenes tengan un camino más fácil. La frase es de Agustín Delgado, quien, como el resto de la expedición, experimenta una mezcla de sentimientos, después de haber quedado fuera del Mundial.
Con Luis Fernando Suárez a la cabeza, Ecuador ha sido capaz de firmar un fútbol moderno, con jugadores rápidos y potentes que sorprendieron en la primera fase.
Cuando llegamos aquí, ni muchos sectores de nuestro país creían en nosotros, ahora ya hemos convencido a los escépticos, aseguró el técnico, un entrenador de la escuela colombiana, crecido a la sombra de Francisco Pacho Maturana y promocionado por su predecesor en el cargo, Hernan Darío Gómez.
Después de derrotar con claridad y solvencia a Costa Rica y Polonia, Ecuador ya era un punto más en el mapamundi futbolístico. Suárez reservó a sus mejores hombres en el partido que daba la posibilidad de ganar la primera plaza del grupo y en ese momento se vio la diferencia entre los titulares y los suplentes.
Criticado por no haber puesto a los mejores, Suárez insistía a quien quisiera escucharle que era el momento de reservar jugador y llegar en el mejor momento a los octavos de final frente a Inglaterra.
Y así fue. Si no ganamos fue porque apareció una genialidad, de la única manera que podía resolverse el partido: en un lanzamiento a pelota parada. Sabíamos que Beckham es un gran lanzador, pero le salió perfecto, porque nuestra barrera estaba bien puesta y hasta Mora pudo atajar el balón, indica Suárez.
Pero eso ya es el pasado. Delgado declaró que se va orgulloso porque Ecuador ha sido fiel a su fútbol desde el principio hasta el final. Nos falta definir partidos tan igualados, con tan pocas ocasiones, dijo el delantero.
Seguramente se refiere a la maravillosa oportunidad que tuvo Carlos Tenorio en el minuto 11. Con 0-0, recogió un rechace de Terry, encaró a Robinson, pero no controló bien el balón que se le quedó un poco desplazado, justo para que Ashley Cole llegara a tiempo, el remate no fuera lo suficientemente bueno y el balón se estrellara en el palo.
Con esa jugada, el partido hubiera sido otro y Ecuador hubiera seguido rompiendo barreras. Delgado asegura que de esta manera, Ecuador mejorará poco a poco y en el tercer mundial se verán las cosas de esta manera.
Otro de los que han visto la evolución del fútbol de su país es Alex Aguinaga, el ya retirado jugador de la Tri, el más veterano del equipo en jugar en un Mundial, en el pasado de Japón y Corea con casi 34 años.
Este es el camino. Cierto que nos queda mucho por hacer, pero los jóvenes ya tienen referentes, algo diferente a lo que ocurría con los jugadores de mi generación, que tuvimos que ser pioneros en muchos sentidos, indicó Aguinaga.
El equipo está presto a hacer las maletas y en la próxima madrugada coger un avión en el aeropuerto de Fráncfort que les lleve a casa, eso sí antes está prevista una despedida en Bad Kissingen, la ciudad que les ha acogido en Alemania.
En los equipajes, más experiencia y más orgullo de lo que embarcaron en Quito. Ahora es el momento de descansar y de disfrutar del trabajo bien hecho, dijo Suárez.