Ecuador pone un ojo en Alemania y el otro en los octavos.
La selección de Ecuador, que regresó esta tarde a Bad Kissingen tras asegurarse los octavos de final con el triunfo ante Costa Rica, ha puesto ya un ojo en su próximo compromiso, Alemania, y el otro en el partido de la siguiente ronda y en sus posibles rivales.
Nada más acabar el partido de Hamburgo ante Costa Rica, el seleccionador, Luis Fernando Suárez, reconoció que ahora tiene la posibilidad de no forzar a algunos jugadores, algo en lo que insistió hoy y en que se dará un plazo de 48 horas para decidir con los que no cuenta para el martes en Berlín.
Si tengo que cambiar a los once los cambio, dijo el técnico, quien destacó su total confianza en los 23 jugadores que componen la selección tricolor porque todos son buenos.
Suárez destacó que la selección de Ecuador no se ha puesto techo en este Mundial y que nadie le va a quitar la ilusión de ser campeón.
El equipo ecuatoriano pasó la pasada noche en Hamburgo y esta mañana hizo el viaje de regreso, para lo que volvieron a enlazar desde Hamburgo por vía aérea con una base militar de uso estadounidense y posteriormente por carretera con la localidad bávara.
En la llegada al hotel el equipo fue recibido por cientos de personas que festejaron el pase a los octavos y posteriormente, ras el almuerzo, celebraron con una tarta el 30 cumpleaños del centrocampista Edwin Tenorio.
Después se desarrolló una sesión de recuperación de todos los componentes de la plantilla y se tuvo especial atención en los jugadores que salieron del partido con diversas molestias físicas, como el delantero Carlos Tenorio, el centrocampista Luis Antonio Valencia o el defensa Giovanny Espinoza, además de Agustín Delgado, siempre muy cuidado por sus dolencias crónicas.
Tenorio tuvo que ser sustituido en el descanso, al recibir en la primera parte un pisotón que le ha provocado un esguince en el tobillo.
Valencia dejó el terreno a poco más de un cuarto de hora para la conclusión del choque con un golpe en un gemelo y Espinoza fue sustituido minutos antes al sufrir una contractura en un muslo.
En el programa de trabajo de mañana se repetirá el descanso matutino, momento que se aprovechará para que la plantilla y técnicos visiten la fábrica que una multinacional de material deportivo tiene a una hora y media por carretera de Bad Kissingen.
Por la tarde se volverá a las instalaciones del Han Weiss Sportpark para iniciar la preparación del partido del 20 de junio ante los anfitriones y para comprobar como evolucionan los lesionados.
El 20 de junio se sabrá si Ecuador es la primera del Grupo A, lo que conseguiría si gana el partido o incluso si lo empata, ya que supera a Alemania en la diferencia de goles.
También en esa jornada, después del partido entre ecuatorianos y alemanes, se conocerá como ha quedado el Grupo B y el rival que les tocará en octavos de final.
Suárez dijo hoy que le es indiferente el rival en esa ronda, ya que, en su opinión, Inglaterra -ya clasificada- y Suiza, el otro equipo con muchas posibilidades, pondrán los dos muchas dificultades.
En cualquier caso, la selección ecuatoriana, tras el partido de Berlín, prolongará su estancia en la concentración de Bad Kissingen y seguirá en esta ciudad el trabajo para afrontar con garantías el choque de octavos.