Ecuador: Baño y masaje tras el histórico pase a octavos.

Enviado por roberto el Vie, 16/06/2006 - 10:32

La selección ecuatoriana regresó esta tarde a su concentración de Bad Kissingen y, tras el almuerzo, los jugadores se sometieron a una sesión de baño y masaje, después de superar brillantemente a Costa Rica por 3-0 y asegurarse el pase a los octavos de final del Mundial.

La expedición pasó la noche en Hamburgo tras el partido de ayer, de la segunda jornada en el Grupo A, y esta mañana emprendió el viaje de regreso, para lo que volvieron a enlazar desde Hamburgo por vía aérea con una base militar de uso estadounidense y posteriormente por carretera con la localidad bávara.

La llegada se produjo a primeras horas de esta tarde al hotel de concentración, donde le esperaban varios cientos de personas vestidas con las camisetas amarillas de Ecuador y con banderas del país suramericano, quienes vitorearon a sus jugadores cuando bajaron el autobús.

Después del almuerzo y tras descansar algo en sus habituaciones, los seleccionados desarrollaron una sesión de recuperación en unas termas de la ciudad.

Tras el partido de ayer ante el combinado tico, varios jugadores salieron con diversas molestias físicas -el delantero Carlos Tenorio, los centrocampistas Luis Antonio Valencia y Edwin Tenorio y el defensa Giovanny Espinoza-, los cuatro titulares ante Costa Rica.

Tenorio tuvo que ser sustituido en el descanso, al recibir en la primera parte un pisotón que le ha causado un esguince en el tobillo.

Valencia dejó el terreno a poco más de un cuarto de hora para la conclusión del choque con un golpe en un gemelo, Espinoza fue sustituido minutos antes al sufrir una contractura en un muslo, mientras que Edwin Tenorio, que jugó el partido completo, también se queja de unas molestias musculares.

Luis Fernando Suárez, seleccionador del equipo nacional, ya avisó ayer de que, con la clasificación asegurada, reservará a jugadores en el encuentro contra Alemania del próximo martes en Berlín, por lo que algunos de estos podrían descansar y reservase par el partido de octavos que se disputaría pocos días después.