Muchos más polacos que ecuatorianos en las gradas del Aufschalke Arena.

Enviado por roberto el Vie, 09/06/2006 - 16:08
La afición polaca gana por goleada a la ecuatoriana en las gradas del Aufschalke Arena de Gelsenkirchen, donde esta noche disputan sus respectivas selecciones nacionales el segundo partido de la jornada inaugural del Mundial de Alemania. Finalmente, el estadio de Gelsenkirchen, que para este torneo se ha quedado en un aforo que ronda las 53.000 localidades, casi se llenó y fueron escasos los asientos que se vieron libres. Las puertas del moderno recinto se abrieron sobre las cinco de la tarde (hora local), cuatro antes del inicio del choque, y los seguidores de uno y otro equipo empezaron a poblar las gradas con la intención de seguir en directo por las cuatro pantallas del vídeo-marcador central el partido que disputaron en Múnich Alemania y Costa Rica, las otras dos selecciones del Grupo A. Desde el primer momento el colores rojo y blanco de los centroeuropeos dominaron claramente, hasta el punto de ser más del triple que el amarillo de los suramericanos, aunque los seguidores ecuatorianos lo intentaron paliar con los constantes gritos de apoyo a su selección. En lo que coincidieron las dos aficiones fue en seguir atentamente el partido de Múnich y en cantar los goles, que en el caso de los conseguidos por Alemania se escucharon con mucha más fuerza al haber en las gradas numerosos hinchas de la selección anfitriona. Este partido también se siguió con mucho interés en los aledaños del estadio, donde algunas empresas patrocinadores del Campeonato del Mundo 2006 instalaron pantallas para que los aficionados de todos los colores -polacos, ecuatorianos y alemanes- tuvieran la oportunidad de vivirlo al instante. A la conclusión del partido inaugural, y a falta de algo más de una hora para el inicio del segundo, la espera estuvo amenizada por la megafonía del estadio y las pantallas de televisión con diversos montajes audiovisuales hasta que saltaron al estadio los equipos para escuchar los himnos nacionales y dar comienzo al encuentro.