¿Otra vez huelga?
Cuando se acabó el mundial Brasil 2014, con un total fracaso del combinado nacional y, cuando se inició la continuación de la primera etapa del torneo ecuatoriano de balompié rentado, se vuelve a escuchar entre quienes protagonizan al torneo futbolístico, que los jugadores se van a la huelga porque de los 24 equipos del fútbol de primera y segunda categoría, apenas seis, han cancelado los haberes a sus jugadores, mientras que, los restantes, según se ha conocido, no tienen dinero para cancelarles y, más aún, cuando por el torneo mundialista, un mes entero, no han tenido ingresos por las recaudaciones.
Al regreso del presidente de la FEF, el vicepresidente de la AFE Edwin Tenorio, expresó que “para Chiriboga, es normal que los clubes se atrasen tres meses”, cuando se suponía que había ya una disposición para sancionar a los equipos cuando dejen de pagarles dos, cuatro y seis meses.(?) Por tal razón y, buscando que los jugadores no sean tratados como “la última rueda del coche”, han decidido paralizar el campeonato, yéndose a la huelga, con el apoyo –incluso- de los jugadores que si están al día en el pago de sus remuneraciones.
Sobre el problema económico – financiero de los equipos del fútbol ecuatoriano, hemos dado nuestra opinión en varias veces e, incluso, hemos tratado de dar alguna solución pero, siempre que los dirigentes de la FEF apoyen a los diferentes equipos a pagar sus deudas urgentes, con el dinero que han recibido por su “participación” en el evento mundial pero, en lugar de dar algún incentivo –aunque sea teórico-, se colocan a la defensiva y, generan más problemas para los únicos que tienen derecho de exigir sus haberes –los jugadores-, ya que, sin ellos -simplemente- no existiría el fútbol y, peor aún, equipos, asociaciones, federaciones, etc.
Los dichos cuando son generados por gente inteligente, son dignos de tomarse en cuenta y de analizarlos para no cometer errores consecutivos pero, es lógico comprender que, para ello, hay que ser gente pensante, que comprenda lo que el dicho quiere decir. “Padre rico con hijos pobres”, representa lo que es al momento el fútbol profesional ecuatoriano pero, o no entienden lo que eso significa o, lo que es peor, no les da la gana de hacerlo. Lógicamente, en ese caso, nada se puede hacer para solucionar el problema de los diferentes equipos que se encuentran morosos y, creo que solo a los directivos de cada club, les corresponde buscar alguna forma de salir de la difícil situación o, lo peor de todo, no continuar con los planteles de jugadores y, mientras siguen los juicios que, con todo derecho tienen como plantearles los jugadores a los clubes, continuar el torneo con juveniles, a los que, posiblemente, solo se les pueda pagar viáticos.
Me llama la atención, eso sí, que pese a que existe una disposición de la FIFA, de que si están impagos dos meses, los jugadores pueden solicitar sus derechos deportivos y económicos para poder, personalmente, firmar contratos con cualquier equipo, no lo hayan puedo en práctica. ¿Será el amor a los colores de cada uno de los equipos, o será que no desean hacer daño con su reclamo? Yo creo que nada de eso es verdad pero, es posible que, la FEF no les de trámite a sus pedidos, por lo que eso significaría para el fútbol ecuatoriano en general. Nadie conoce que mismo irá a ocurrir, ya que, pronto se realizarán las elecciones del directorio de la FEF y, seguramente, desean no causar revuelo hasta que eso ocurra.
Mientras tanto, lo que esperamos todos los aficionados al maravilloso deporte conocido como fútbol, que se elija al nuevo cuerpo seleccionador del país, para que se inicien los trabajos, ya que, el tiempo no se detiene y, muy pronto, estarán dando inicio a la Copa América que, en esta ocasión se realizará en Chile; y, que significaría –como todos esperamos- que sirva de examen para la nueva selección de mayores, camino a las eliminatorias del mundial Rusia 2018.
Por: Jorge García Romo