Ecuador, el corazón fuerte de un eterno gladiador

Enviado por robert el Mar, 10/06/2014 - 19:20

Aquella clasificación al Mundial de Brasil 2014, significó la felicidad de todo un pueblo, aquel que nunca se cansó de alentar, que fue solidario y fiel, que solamente hoy puede disfrutar del esfuerzo de los tricolores, por su prodigación, brío, esfuerzo, atrevimiento, fervor, pasión, entusiasmo, ímpetu, furor, rabia y humildad.

 

Ecuador está entre los mejores del mundo, gracias a un proceso liderado por el Ing. Luis Chiriboga Acosta, que desde 1988, como ingeniero de profesión, construyó el proyecto ganador para clasificar en tres ocasiones mundialistas de cuatro en disputa. El directivo resistió los vientos de cambio, cuando los resultados no se daban, mostrando al mundo un inquebrantable apoyo a una gestión incomprendida a veces, pero honesta e inteligente. Los resultados son históricos. La hazaña empezó en el 2002 con el inolvidable mundial de Corea-Japón. Continuó con el de Alemania -2006, con la clasificación de Ecuador a los octavos de final. Y ahora, el epílogo feliz de un inteligente trabajo, con la concurrencia a Brasil 2014. Su nombre quedará grabado con letras de oro, al igual que el del público ecuatoriano principal bastión de la clasificación.

 

La humildad y sencillez con que Chiriboga ha tomado los elogios del mundo, tras el soberano éxito, ha sido su mejor característica para enfrentar el reto supremo de Brasil 2014. Ahora el orgullo de Ecuador es el fútbol. Los niños en cualquier parte del país lucen orgullosos los colores de la TRI con plena identificación de raza, lucha, victoria y solidaridad. El Presidente Rafael Correa, un entusiasta seguidor del deporte más popular del mundo, en un gesto emotivo y trascedente, ejemplar para los ganadores, felicitó a los nuevos héroes del fútbol tricolor.

 

Con la clasificación a su tercer Mundial, Ecuador reafirmó el proceso del estratega colombiano Reinaldo Rueda, quien a lo largo de toda la eliminatoria convocó a 50 jugadores de los cuales 33 saltaron a la cancha en los 16 partidos que disputó la Selección. El resultado fue 7 triunfos, 4 empates y 5 derrotas. El máximo anotador fue Felipe Caicedo con 7 tantos, seguido por el desaparecido Christian” Chucho” Benítez con cuatro. Más atrás se encuentran Segundo Castillo y Jefferson Montero con tres anotaciones cada uno, en tanto que Joao Rojas, Jaime Ayoví y Edison Méndez anotaron para el “equipo de todos” una sola vez.

 

Con paciencia y aun soportando la verborragia de algunos, Reinaldo Rueda, DT colombiano, siguió adelante, llamó a 80 jugadores y les dio el honor de defender la sagrada tricolor. Unos se adueñaron de la posición, otros no dieron la talla.

 

El cambio fue osado. Se dejó atrás a los históricos, explotando el recorrido de Luis Antonio Valencia, Felipe Caicedo, Segundo Alejandro Castillo y Cristhian Noboa, aprovechando el crecimiento de Fricson Erazo, Juan Carlos Paredes, Jefferson Montero y Enner Valencia, tallando una auténtica obra de arte. Pero además, tiene como “Ases” bajo la manga a Renato Ibarra y  Fidel Martínez.

 

Si el promedio de una selección mundialista como la ecuatoriana fue de 24 años, estadística que causó impresión mundial, fue determinante para causar la admiración del mundo, la mezcla de juventud y veteranía actual, junto al talento y profunda percepción de Rueda, será la perfecta combinación del éxito en la cita mundial de los grandes, contando con el impulso conmovedor del público ecuatoriano, principal bastión de la clasificación.

 

EL TRIUNFO ESPECTACULAR DEL 2014

 

Con una victoria, dos empates y una derrota, la “Tricolor” llegó a Viamao, un pedacito de cielo en el convulsionado Brasil.  El debut fue espectacular. Ecuador 4 (Fidel Martínez, Segundo Alejandro Castillo, Enner Valencia y Edison Méndez) - Australia 3, el 5 de marzo en el estadio The Den de Londres; después Ecuador 1  (Enner Valencia) – México 3, el 31 de mayo en Texas; y finalmente, Ecuador 2 (Enner Valencia y Michael “Gambetita” Arroyo) - Inglaterra 2, el 4 de junio en Miami. La lesión de Segundo Alejandro Castillo, ante México, fue un costo demasiado alto. El fornido volante de contención no jugará el mundial.

 

La sabia capacidad de resurrección, cuando la mano le vino cambiada quedó demostrada ante Australia. Es que la tricolor empezó con desventaja, pero después de bregar con prepotencia y armas nobles, dejó bien sentado que está para grandes hazañas.

 

No es poca cosa ir por tercera vez  a un mundial. Argentina tiene al mejor jugador del mundo, Lionel Messi, valorado en 200 millones de dólares, a más de figuras rutilantes como el Kun Agüero, 45 millones de euros y Gonzalo Higuaín 35 millones de euros. Pero Ecuador tiene a Enner Valencia la estrella rutilante de Sudamérica, goleador de la gira ecuatoriana.

 

Después de todo lo explicado, hay una gran verdad: Los planteos tácticos de Ecuador se traducen en éxitos permanentes, demostrando con ello que el equipo “Tricolor” luce tan efectivo cuando toma las riendas de un partido y domina con laboriosidad, como cuando decide despachar rivales en forma abrumadora y casi inverosímil, sino que lo diga Australia.

 

La identidad plena del fútbol ecuatoriano, con técnicos y metodología colombiana, con apoteósicos triunfos ante los famosos y connotados de Sudamérica, innovaron el concepto de competencia, transformándola en el nuevo estilo del fútbol moderno, con defensas y carrileros vigorosos, volantes de temple, talento y exuberancia física y, delanteros de inspiración, clase y categoría.

 

Estas son las características de una selección, que seguramente llenará los estadios en el país donde el espectáculo es una tradición y el triunfo una obligación. Ante Suiza, este domingo, todos estamos contigo, querida selección. A dejar muy en alto la sagrada Tricolor. ¡En Brasil, que dios te guíe y acompañe!

 

Por: Gonzalo Melo Ruíz