A Noir le motiva el llamado a Boca, porque "a veces podés pensar que en Ecuador no te ve nadie"
El delantero argentino Ricardo Noir, actual jugador del Barcelona y que a fin de año espera regresar a su país, relata cómo fue el llamado de Claudio Borghi, director técnico de Boca Juniors, en donde le confirma que estará tomado en cuenta para la temporada 2011 xeneize.
El portal deportivo argentino OLÉ publica una noticia en donde, Ricardo Noir relata cómo fue el llamado del técnico de Boca Juniors, Claudio Borghi, quien lo ratifica en la plantilla para lo que será la próxima temporada, Noir dice que pensó que era una broma.
Además cuenta el problema que se le armó por decir que "la gente de Barcelona estaba un poco loca". Sabe que la estadía del equipo canario en Quito no perdió tiempo y de su noticia sobre su supuesta salida en la noche guayaquileña. "Y el otro día, después de una derrota, dijeron que me había ido de joda por Guayaquil. Esas cosas me envenenan”, indicó.
A continuación la entrevista de Noir para Olé:
Tito Noir recibió con sorpresa el llamado del Bichi y, a préstamo en Ecuador, se entusiasmó con el regreso: “Me puso muy contento saber que me siguen”.
- Quién habla? No se escucha bien...
-Claudio...
- ¿Quién? No se entiende.
-Claudio Borghi.
Ricardo Noir justo estaba en el estacionamiento del Barcelona de Guayaquil, sin buena señal en su celular ecuatoriano, cuando de repente entró una llamada de la Argentina y del otro lado se encontró con la voz del técnico de Boca. “Pensé que era una joda, no lo podía creer”, cuenta Tito, desde Ecuador. “Apenas me di cuenta de que de verdad era él, se lo dije: ‘Mirá qué sorpresa’. Y me puse muy contento, porque es bueno saber que te están siguiendo”, agrega.
- ¿Qué te dijo Borghi en ese llamado? -Me preguntó cómo andaba en lo futbolístico, cómo estaba la vida acá, porque hacía unos días que había pasado lo de Correa (sublevación de la Policía y retención del presidente), cómo estaba físicamente. Y me contó que había visto los partidos. No me dijo directamente que me quería, pero me dio a entender que pretendía contar conmigo a partir de enero.
-Una buena motivación.
- Sí, te motiva, porque a veces podés pensar que en Ecuador no te ve nadie...
Si bien Barcelona es de Guayaquil, al igual que sus compañeros Tito vive en Quito junto a su mujer y su hijo de un año y medio. “Lo hicieron por la altura, porque los rivales más fuertes como Liga, Quito y El Nacional son de acá y Barcelona perdía cada vez que venía... Fue una apuesta”, cuenta Ricardo Daniel Noir, a 2.850 metros sobre el nivel del mar. “Fuimos primeros varias fechas y terminamos a tres puntos. Decían que fue un fracaso trasladar a todo el equipo a Quito, pero yo no pienso así”, agrega, molesto con el periodismo local. “La otra vez dije que la gente del Barcelona estaba un poco loca, por lo ansiosa que estaba, y me querían comer. De una cosita se hizo algo muy grande y el club me multó. Y el otro día, después de una derrota, dijeron que me había ido de joda por Guayaquil. Esas cosas me envenenan”.
Ahora, con Ruben Insua en lugar de Chocho Llop, el Barcelona sigue en Quito pero planea volver a su hogar en Guayaquil. Noir, en cambio, piensa en Casa Amarilla. “Pude jugar, agarré ritmo de fútbol y confianza. No hice la cantidad de goles que quería, pero aporté bastante al equipo. Y si bien en la primera etapa me fue mejor que ahora, vuelvo con otra predisposición. Ojalá pueda quedarme en Boca”, explica, mientras se recupera de una distensión en la rodilla izquierda que lo tendrá tres semanas sin jugar.
- ¿Te costó un poco alejarte de Boca? -Cuesta un poco irse, porque te entrenás en un lugar bárbaro, con todas las comodidades que quieras y entre muchos amigos, pero también hay que pensar en jugar. No es sólo estar en Boca por estar.
- ¿Qué faltó para que pudieras afirmarte? -La verdad es que faltó un poco más de continuidad.Cuando empecé a jugar con Central, justo me quebré el peroné. Me recuperé, vino Basile y jugué con Vélez en la Copa, pero después con Godoy Cruz me jodí la rodilla. Esas lesiones me condicionaron.
-Curbelo estuvo involucrado en tu lesión de rodilla. ¿Viste ahora lo que pasó con Lamela? -Lo vi, le entró bastante fuerte, pero no hay que mostrar las lesiones. Yo no salí a decir nada. Al fútbol se juega con las revoluciones a 1.000 y esas cosas pasan. Lo único que pido es no lesionarme ninguna vez cuando vuelva...