Aucas, el espectáculo y grandeza de un visitante
Solo adjetivos de ponderación y preponderancia: solidaridad, trato prolijo de balón, consistencia, personalidad, temple, talento, dosificación de energías con un rendimiento técnico-táctico exuberante, lleno de versatilidad, aplomo y fuerza. Los goles vinieron por la persistencia y lucha inclaudicable de once valientes, que en la cancha fueron solidarios y amigos.
Allí está otra vez el querido Aucas, tuteándose con la gloria, alzando los brazos, como queriendo llegar al cielo y atrapar las nubes de la consagración. Apareció en la hora de los grandes Jairo Padilla (23min), para acariciar al balón, colocarlo con sutileza y juntarse con los 1.000 fieles seguidores de la siempre leal “Guardia Oriental” y besar la sagrada armadura, con la que combatieron encarnizadamente hasta el minuto 93, con una demostración física tremenda e interminable.
Tras el soberbio gol de Jairo, los hinchas que fueron al difícil “Bellavista” festejaron ruidosamente, mientras en las casas del hermoso sur de Quito, los gritos de emoción, consolidaban la idolatría eterna y sublime de ayer, hoy y siempre.
Fue un partido brillante de Aucas. Fue la confrontación sin sonrisas ni respiros. Fue la puja donde se exhibió concentración y mecánica. Y funcionó la lógica, algo inusual en el fútbol, porque un equipo que mantiene con los postulados de propuesta, rotación, escalonamiento y salidas rápidas, en calidad de visitante, casi siempre pierde. Pero el expetrolero rompió aquel paradigma de colgarse de los postes y con una personalidad digna de resaltar, lo superó y le hizo morder el polvo de la derrota, mostrando un convencimiento que se consolida con el pasar de los partidos.
Tras un primer tiempo favorable con destellos de alto nivel, en el traslado de balón, Aucas intentó por tres ocasiones, con visitas de Jimmy, Lara y Lauro.
Y las pinceladas de talento de todos, fueron expuestas por Jimmy, que sirvió a Lara, el inteligente tapón que alargó a la “Bala” que disparo certeramente para el 1-0. Se jugaban apenas 23 minutos y Aucas ya se codeaba con la felicidad.
En la complementaria, las cosas fueron notables, había toque, rotación e imaginación. Un desborde por la izquierda de Padilla, encendido e inteligente puso banquetazo a Jimmy Delgado, que le pega como los grandes, con una sutilidad de crack, el balón pasa por sobre la humanidad del desconcertado Manuel Mendoza ( 53min) y el 2-0 se inscribía ante el júbilo de los hinchas que ondearon las banderas en señal de orgullo futbolístico.
¿Cuál fue el mérito de Aucas? Haber derrotado a un equipo bien parado, con buenos argumentos técnicos, que tuvo la respuesta como arma ofensiva (posibilidades de Wilfrido Vinces y José Luis Rivera 26 y 42 min) aunque el esfuerzo inclaudicable de todos los ambateños, fue carcomiendo las ultimas reservas de oxígeno, ante un espectacular Carlos Ortiz que tapó primero un penal (73) y después se convirtió en el héroe de la tarde. Y se ganó el puesto de titular hasta que termine el campeonato.
Es decir, la esencia colectiva se mantuvo hasta el final. Aucas fue un equipo encarador, consistente y oportuno. Las dos oportunidades de gol convertidas con precisión y suficiencia avalan el crecimiento de un postulado de trabajo, esfuerzo, transpiración y solidaridad.
Su formación base es de gran contextura, con hombres fornidos, jóvenes y experimentados como Carlos Ortiz, debutante con calidad y porte, atemperó en los momentos de fiebre; el anticipo y certeza de Quinteros, Carcelén, Solís y Miguelito Ibarra, un tocador excelso ; junto a la explosión de Jairo Padilla, Santiago Mallitasig, El “Gato” Garcés, el luchador total Nélson Lara, nombres que se juntaron a los arponeros de lujo Jimmy Delgado y Lauro Cazal, para convertirse en la prédica dominical permanente para aquellos miles de séquitos que domingo a domingo llenan los escenarios donde va el “Papá” con la religiosidad de fieles que creen en la doctrina de la superación honesta y humana.
Pero además, ingresaron para bañarse de gloria en este cotejo Edwin Méndez, con su capacidad de mando; Luciano Cabrera y su entrega total y Carlos Quillupangui, fortaleza en el control del balón. Todos cumplieron.
El próximo domingo hay que seguir con la demostración de hombría y calidad. Los manabas será los que paguen los platos rotos en esta levantada espectacular del equipo más querido de Quito. Los propósitos después de lo del domingo son firmes: ganar al linajudo Delfín y buscar el segundo lugar. ¡Que así sea!
FICHA TÉCNICA
TÉCNICO. Manuel Mendoza; Francisco Mera, Aurelio Nazareno, Luis Velasco y Henry Calderón; Ronald de Jesús, William Cevallos, Brian Oña, Wilfrido Vinces; Raúl Tarragona y José Luis Rivera.
DT: Paúl Vélez (ecuatoriano).
S.D.AUCAS. Carlos Ortiz; José Quinteros, Jesús Solís, Edison Carcelén y Miguel Ibarra; Jairo Padilla, Santiago Mallitasig, Nelson Lara y Roberto Garcés; Jimmy Delgado y Lauro Cazal.
Goles: Jairo Padilla (23min) y Jimmy Delgado (53min).
DT: Juan Ramón Silva (uruguayo).
Estadio: Bellavista
Ciudad: Ambato
Asistencia: 3.500 aficionados
Fecha: Décimo Tercera, jugada el domingo 18 de mayo del 2014.
Árbitros: Kleber Rojas; A1 Roberto Flores; A2. Cristian Acurio. De buen accionar.
Por: Gonzalo Melo Ruíz