Ciclismo-Tour Francia: La ausencia de Armstrong y el dopaje abren muchas expectativas.

Enviado por roberto el Vie, 30/06/2006 - 11:18

La ausencia del vencedor de las últimas siete ediciones, el estadounidense Lance Armstrong, abre muchas expectativas a la edición número 93, cuyo comienzo está resultando bastante revuelto debido a los casos de dopaje aparecido en la denominada Operación Puerto desarrollada en España hace unos días.

Unos prolegómenos de la carrera, que comenzará mañana en Estrasburgo y terminará el 23 de julio en París, que están desviando lo meramente deportivo, pues al contrario que en el comienzo de otras ediciones se habla más de laboratorios que de ciclismo.

El denominado podio de los sueños de todo ciclista está más vacío que nunca, pues a la retirada del séptuple ganador Lance Armstrong hay que añadir la exclusión de ilustres como el alemán Jan Ullrich (T.Mobile) ganador del Tour'97 y el italiano Iván Basso (CSC) reciente ganador del Giro al estar vinculado a la trama de dopaje descubierta en España.

Al margen de esos desagradables asuntos que dejan a la carrera francesa un tanto huérfana, pero limpia como dijo Christian Prudhomme, director del Tour, el itinerario cuenta con menos montaña y más kilómetros contrarreloj individual, pues se ha eliminado contrarreloj por equipos.

Un trazado que, al margen de la ausencia de muchos ilustres por diferentes motivos, no es nada malo para corredores que se defiendan bien en el crono y con soltura en la montaña para ocupar el trono que durante los siete últimos años era coto privado de Lance Armstrong.

La gran montaña pierde mucho protagonismo y como en la edición anterior tan sólo habrá tres finales en alto, los de la estación española de Pla de Beret en la undécima etapa, considerada como la reina de los Pirineos al estar por medio El Tourmalet, el Aspin, el Peyresourde y el Portillon.

Los otros dos están en las montañas alpinas, la llegada al mítico Alpe D'Huez, en la décimo quinta jornada que arrancará en Gap y por medio se encuentran el Izoard y Lautaret. El tercero y el último en la décimo sexta entre Bourg D'Oisans y llegada en Toussuire tras superar el Galibier y la Cruz de Hierro.

Los escaladores, además de esos tres finales en alto, tiene un par de jornadas más en las que deben de acaparar el protagonismo. Se trata de la décima entre Cambo y Pau, con los altos de Soudet y Marie Blanque como principales dificultades.

La última oportunidad para los corredores que tienen su fuerte en la montaña será en la décimo séptima, la que lleva a los ciclistas de Saint Jean de Maurienne hasta la estación de Morzine siendo los altos más complicados la Colombiére y Joux de Plane en la parte final de la jornada.

En el lado contrario, en los especialistas en la lucha contra el reloj, son los candidatos a llevarse la primera camiseta de líder en el prólogo que se disputará en Estrasburgo, aunque su primera gran oportunidad llegará en la séptima jornada, con la crono entre Saint Grégoire y Rennes de 52 kilómetros, prácticamente llanos.

La otra ocasión para su lucimiento y si están bien situados será el penúltimo día, en la crono entre las ciudades del Macizo Central de Le Creusot y Montceau les Mines, de 57 kilómetros y que se prestan a las sorpresas debido al calor y lo numerosos repechos.

Un Tour'06 que se encuentra más abierto e incierto que nunca al ser muchos los aspirantes a suceder a Armstrong en el podio y más tras lo sucedido con los casos de dopaje que de Iván Basso y Jan Ullrich, curiosamente, por ese orden, los tres primeros en la edición anterior.