Aucas, un vendaval de visita
Allí está otra vez el querido Aucas, tuteándose con la gloria, alzando los brazos, como queriendo llegar al cielo y atrapar las nubes de la consagración. Ahí estuvo por primera vez en el bautizo de los grandes, el paraguayo Lauro Cazal, para acariciar al balón, colocarlo con sutileza (70min) y juntarse con los fieles seguidores de la siempre leal “Armagedón” y besar la sagrada armadura, con la que combatieron encarnizadamente hasta el minuto 93, soportando estoicamente una lucha desigual de 11 contra 10, por la infantil expulsión del espigado Jesús Solís, que taló por detrás al inteligente Hugo Vélez.
Tras el soberbio gol de Lauro, los hinchas que fueron al difícil “Reales Tamarindos” festejaron ruidosamente, mientras en las casas del hermoso sur de Quito, los gritos de emoción, consolidaban la idolatría eterna y sublime de ayer, hoy y siempre.
No fue el partido brillante de Aucas. Fue la confrontación sin sonrisas ni respiros. Fue el partido donde se exhibió concentración y mecánica. Y funcionó la lógica, algo inusual en el fútbol, porque un equipo que mantiene con los postulados de propuesta, rotación, escalonamiento y salidas rápidas, en calidad de visitante, casi siempre pierde. Pero el expetrolero rompió aquel paradigma de colgarse de los postes y con una personalidad digna de resaltar, le jugó de igual a igual a la incansable LDU. P hasta hacerle morder el polvo de la derrota, mostrando un físico de alto nivel competitivo.
Tras un primer tiempo favorable a ratos, en el traslado de balón, Aucas intentó por dos ocasiones, la oportunidad de gol, contra cinco del rival. Vino el momento de fiebre, cuando Jesús Solís, perdió inexplicablemente su habitual buena compostura y sacó un patadón dejando herido al movedizo Hugo Vélez.
En la complementaria, Juan Ramón Silva, viendo con total claridad el panorama, sacó a Luciano Cabrera y metió a Edison Carcelén, consolidando la muralla defensiva que tuvo Aucas en el segundo tiempo.
Tras soportar en los primeros 15 minutos la presión que ejerció el local, Aucas, sin perder aquella firmeza, seguridad y dotes de liderazgo, con aquel peso físico de un equipo bien preparado, ganó en fortaleza, minando la resistencia del rival hasta arrinconarlo y dejarlo al borde del KO con el desborde del “Choclo” Quinteros, que obligó a la infracción de Jackson Quiñonez, para el tiro penal del exquisito Lauro Cazal que provocó la explosión del planeta auquista.
¿Cuál fue el mérito de Aucas? Haber derrotado a un equipo bien parado, con buenos argumentos técnicos, que tuvo la respuesta como arma ofensiva (posibilidades de Luis Macías, 7min, Vélez 14, Valencia, 17min, y Trejo 54 min) aunque el esfuerzo inclaudicable de todos los manabitas, fue carcomiendo las ultimas reservas de oxígeno, ante un espectacular Jerónimo Costa que tapó hasta el viento.
Es decir, la esencia colectiva se mantuvo hasta el final. Aucas fue un equipo encarador, consistente y oportuno. Las dos oportunidades claras de gol creadas en el enfrentamiento con el duro LDU.P avalan el crecimiento de un postulado de trabajo, esfuerzo, transpiración y solidaridad.
Su formación base es de gran contextura, con hombres fornidos, jóvenes y experimentados como Costa, golero que atempera en los momentos de fiebre; el anticipo y certeza de Quinteros, Alonso, Solís (hasta cuando estuvo), y Pilataxi ; junto a la explosión de Edwin Méndez, Luciano Cabrera, Joel Bravo y Miguel Ibarra; la sutileza de un Lauro Cazal y la entrega total de Facundo Perazza, es una prédica permanente para aquellos miles de séquitos que domingo a domingo llenan los escenarios donde va el “Papá” con la religiosidad de fieles que creen en la doctrina de la superación honesta y humana.
El próximo domingo hay que visitar otra vez el Fortín del Sur. Los propósitos después de lo del miércoles son firmes: ganar al linajudo Macará y buscar el escape con la punta. ¡Que así sea!
FICHA TECNICA:
LDU. P. Bonard García; Deni Caicedo, Kelvin Castro, Horacio Salaverry, Marlon Ganchoso, Jackson Quiñonez, Eder Valencia, Hugo Vélez, Nicolás Trecco, Luis Macías y Luis Rodríguez.
DT: Fabián Bustos (argentino)
S.D.AUCAS. Jerónimo Costa; José Quinteros, Federico Alonso, Jesús Solís y Omar Pilataxi; Edwin Méndez, Luciano Cabrera (Edison Carcelén -45 min), Joel Bravo (Nelson Lara 81min), Miguel Ibarra; Lauro Cazal y Facundo Perazza (Roberto Garcés 65 min).
TA: Omar Pilataxi (67min)
TR: Jesús Solís (45min)
Gol: Lauro Cazal (70min-penal)
DT: Juan Ramón Silva (uruguayo)
Estadio: Reales Tamarindos
Ciudad: Portoviejo
Asistencia: 8.000 aficionados
Fecha: Tercera, jugada el miércoles 12 de Marzo del 2014
Árbitros: Néstor Alberto Salazar Muñoz; 1 Luis Gabriel García Vallejo, 2 Roberto Carlos Flores Valencia.
Gonzalo Melo Ruíz