Bruno Senna, el chico que corre a la sombra del inmortal Ayrton.
Bruno Senna ganó hoy su primera prueba en la Fórmula 3 en Australia, el mismo escenario donde hace doce años triunfó por última vez su tío, el inmortal Ayrton Senna.
Quienes han visto correr al chico de veintidós años dicen que exhibe los mismos rasgos que mostraba en las pistas el tres veces campeón de Fórmula Uno muerto el 1 de mayo de 1994: concentración, frialdad, silencio, observación, perspicacia.
Bruno Senna conquistó hoy en Melburne la segunda de las cuatro pruebas de Fórmula 3 que componen el Gran Premio de Australia, poco después de los entrenamientos libres de la Fórmula 1.
La última vez que ganó su tío fue, precisamente, en el Gran Premio de Australia, disputado el 7 de noviembre de 1993 en la ciudad de Adelaide.
La victoria de Bruno coronó una jornada en la que todo le salió perfecto: partió en el tercer puesto y en apenas media vuelta tomó el control que jamás escapó de sus manos.
Un panorama distinto al vivido el jueves, cuando su triunfo fue frustrado en el penúltimo giro por un violento impacto en la parte trasera de su monoplaza.
El piloto de la escudería Raikkonen Robertson Racing cruzó la meta en el cuarto puesto y sostenido apenas en tres neumáticos, aunque se quedó con el tercer escalón del podio debido a la sanción impuesta a su verdugo Martin Trimble.
Beco, como Bruno llamaba de niño a su tío Ayrton, le aportó el ADN de la velocidad que corre por sus venas.
La relación entre los dos terminó cuando Bruno tenía diez años y Ayrton colisionó su Williams a 300 kilómetros por hora en la curva Tamburello, del circuito italiano de Imola, el 1 de mayo de 1994.
Dos años después de la muerte del campeón mundial de Fórmula Uno en las temporadas de 1988, 1990 y 1991 murió en Sao Paulo el padre de Bruno en un accidente de motocicleta.
La tragedia familiar impuso al joven un embargo de casi diez años lejos de las pistas de kart, por decisión de su abuelo Milton y su madre, Viviane.
En 2004 Bruno volvió a correr pruebas de kart, pero su privilegiado biotipo y la fractura de seis costillas le obligaron a buscar nueva dirección en el automovilismo.
El ex piloto austríaco Gerhard Berger lo acogió en el equipo de Fórmula 3 del que es accionista y quienes han visto los avances de la nueva promesa brasileña de la velocidad vaticinan que en 2008 podrá irrumpir en la Fórmula 1.
El joven de 180 centímetros de estatura vive en Londres, dedicado de lleno a su escudería, seguro de que la próxima temporada se abrirá espacio en la Fórmula 2, esa sí, el trampolín de la elite del automovilismo, donde su tío se tornó leyenda.
Un reciente reportaje publicado por la revista Epoca señala que la familia de Bruno gasta alrededor de un millón y medio de dólares por año para sustentarlo en el Raikkonen Robertson Racing.
La copia de Ayrton, como lo ha definido Berger, ha declarado a la prensa brasileña que su máxima ambición no terminará con su llegada a la Fórmula Uno. Quiero es superar a todo el mundo, apostilló.
Ayrton Senna, que corría y murió tratando de cumplir el mismo objetivo, enseñó a su devotos en las mañanas de domingo a desafiar las probabilidades, romper marcas y superar límites.