Una gran representación.
La participación de la Selección de Ecuador en el mundial de Alemania, nos ha dejado satisfacción, esto no es producto de la casualidad, por el contrario, hay un trabajo planificado por la Federación Ecuatoriana de Fútbol de tiempo atrás. Es normal que los análisis se hagan en razón de los resultados, la Selección llegó al mundial haciendo una etapa de preparación que generó más dudas que certezas, por la actuación en los partidos amistosos, con facilidad olvidamos la campaña del equipo en las eliminatorias, el orgullo de haber clasificado como terceros en la complicada zona de Sudamérica, a nuestro segundo mundial consecutivo, el sí se puede, y como es normal en nuestro país, pasamos de la euforia al pesimismo.
La selección nos dio la primera satisfacción, victoria clara ante la difícil Polonia, el segundo triunfo contundente ante Costa Rica, trajo consigo la clasificación a la siguiente fase del campeonato mundial, y de nuevo la euforia, se había conseguido algo histórico, los octavos de final eran el siguiente reto. El tercer partido y la derrota ante los anfitriones, cuando el técnico, aunque no lo haya reconocido, pensaba y preparaba el siguiente compromiso, hizo que unos pocos amargados dijeran que nos habían regresado a la realidad. Llegó el momento tan esperado, enfrentar a Inglaterra, la selección había cumplido, pero nadie nos podía quitar ese derecho a soñar en seguir haciendo historia, el partido se perdió, los análisis fueron inmediatos, que el árbitro le cargó la mano a nuestra Selección, que se debieron ubicar más jugadores en la barrera, que faltó suerte en el remate de Calos Tenorio, que el equipo debió ser más atrevido, etc.
Lo más importante de la participación en Alemania no fueron los resultados, ni siquiera haber llegado a la siguiente fase, lo mejor estuvo en la representación, en el compromiso del grupo con su gente, en creer en sus condiciones, en demostrarnos que somos capaces, en defender la camiseta como siempre lo habíamos soñado, en pensar en el país. El pueblo no festejó eufórico una derrota como mal se pudo haber pensado, agradeció UNA GRAN REPRESENTACIÓN.