Australia: Hiddink consigue otra meta histórica.
El holandés Guus Hiddink consiguió hoy otra meta histórica en su carrera con la clasificación de Australia para los octavos de final de la Copa Mundial de Alemania, en lo que supone el primer acceso a la segunda ronda de un selección de Oceanía.
Australia logró el pase a octavos después de empatar a dos goles con Croacia y jugará contra Italia.
Será el segundo encuentro de Hiddink con Italia en los Mundiales después de que en 2002 su selección de entonces, Corea del Sur, eliminó a Italia también en octavos, una eliminación de la que los italianos culparon al árbitro, el ecuatoriano Byron Moreno.
Australia, de la mano de Hiddink, entró por primera vez en su historia en los octavos de final de un Mundial.
Hiddink, de 59 años, ya tiene un nuevo milagro que añadir a la lista. No sólo llevó a Australia a un Mundial, 32 años después de su única participación, también en Alemania, sino que le ha hecho pasar de ronda en un grupo en el que partía como el más débil.
Conocido como el holandés errante del fútbol, Hiddink lleva las riendas de su tercera selección en un Mundial después de Holanda en 1998 y Corea del Sur en 2002.
El técnico holandés condujo a los naranjas y a los guerreros taeguk a las semifinales, un hito en este último caso que le valió en Corea del Sur la consideración de héroe nacional.
Guss Hiddink se hizo cargo de los socceroos en julio de 2005 tras la marcha de Frank Farina.
Asutralia eliminó a Islas Salomón por un global de 9-1 y luego ganó la plaza mundialista después de 32 años de ausencia en la doble eliminatoria con Uruguay, decidida en la tanda de penaltis.
Cuando llegué a Sydney me encontré con jugadores que no creían en sus capacidades, dice Hiddink, que en su carrera ha entrenado a clubes de distintos países, entre ellos el holandés PSV, al que hizo campeón de Europa en 1988, y a los españoles Betis, Real Madrid y Valencia.
El sistema que empleó para levantar la moral de su hombres lo explica el capitán de Australia, Mark Viduka, de 30 años, uno de los siete internacionales que militan en la Liga inglesa.
Quien hubiera presenciado nuestra preparación sin saber nada, habría dicho que éramos un grupo de marines a punto de irnos a la guerra, afirma Viduka, delantero del Middlesbrough.
Sus métodos convirtieron a los socceroos en lo que Hiddink quería: Jugadores listos para adaptarse a cualquier situación y, sobre todo, que no se rinden jamás.