Ghana mantiene viva la llama de África.
Ghana mantiene viva la llama de África al clasificarse en el Mundial de Alemania para octavos de final, una fase que siempre ha contado con un representante del continente negro desde 1982.
Las Estrellas negras lograron una clasificación en el complicado grupo E tras lograr la victoria en el último partido contra Estados Unidos (2-1). Mañana Túnez puede convertirse en el segundo representante africano en octavos de final si consigue la clasificación en el grupo H, para lo que tiene que vencer a Ucrania.
Si las Águilas de Cartago lograran la clasificación, sería la segunda vez que África contara con dos representantes entre los 16 mejores, algo que Camerún y Argelia consiguieron en España'82.
Costa de Marfil, que partía con la vitola de principal equipo africano del Mundial, no logró la clasificación en el conocido como grupo de la muerte, al igual que Togo y Angola.
Ghana, que disputa su primer Mundial, ha dado una lección de pundonor en el Mundial de Alemania y tras el perder el primer partido frente a una astuta Italia, ha sabido sacar la raza para ganar los dos siguientes y colarse entre las 16 mejores selecciones del planeta.
Ganadores de cuatro Copas africanas de Naciones (1963, 1965, 1978 y 1982), las Estrellas negras les faltaba una gesta en un Mundial y Alemania está siendo el escenario.
De la mano del serbio Ratomir Dujkovic, asesorado por el venezolano Alí Cañas, Ghana sigue soñando con representar a Africa en el Mundial durante mucho tiempo.
El reto de toda selección africana es superar los cuartos de final, una fase que ningún equipo de ese continente ha pasado.
De no lograrlo, Ghana podrá conformarse con mejorar la actuación africana en los Mundiales anteriores. Ninguna selección africana ha logrado terminar en una posición más alta que la séptima conseguida en Italia'90 por Camerún e igualada hace cuatro años por Senegal en Corea del Sur y Japón.
Ghana y Túnez responden al paradigma de selección africana presente en un Mundial, con un técnico extranjero y un buen número de internacionales formados en ligas europeas.
También Costa de Marfil y Togo estaban cortadas con este patrón, pero no Angola, una selección genuina africana, con un técnico del país y una mayoría de jugadores que siguen en clubes locales.
Somos una de las naciones más humildes del Mundial, pero jugamos por la dignidad de los africanos, afirma el seleccionador angoleño Luis de Oliveira Goncalves, al que su africanismo le ha valido que aparezcan informaciones sobre la presencia de un brujo en el seno de la concentración.
¡Qué falta de respeto por un trabajo profesional y con bases científicas!, indicó el técnico deseoso de dejar atrás una imagen demasiado primitiva del fútbol africano.
Un único de los componentes de Costa de Marfil juega en África y lo hace en el Esperanza de Túnez, sólo tres de los ghaneses militan en su propia liga y ningún togolés.
Ghana está entrenada por Dujkovic, forjado en selecciones latinoamericanas y africanas, al igual que el francés Henri Michel, seleccionador de Costa de Marfil.
Más corta es la experiencia de Roger Lemerre, que dirige a Túnez tras haber estado al frente de Francia, pero su adaptación al país magrebí ha sido ejemplar.