Materazzi, suplente eterno que abrió el camino del gol italiano.
El defensa Marco Materazzi se convirtió hoy en figura, dejando su condición habitual de suplente eterno, al abrir el camino del gol para su equipo en la victoria por 2-0 ante la República Checa.
Materazzi entró hoy al campo por lesión de Alessandro Nesta, quien, junto con Fabio Cannavaro, normalmente tienen relegado al banquillo al jugador del Inter de Milán.
A los 33 años, Materazzi ha disputado 29 partidos internacionales, casi siempre para cubrir una baja, pero hasta ahora sus virtudes se habían limitado a la defensiva y no había mostrado sus condiciones de rematador en el área contraria.
Hoy, Materazzi, en un saque de esquina poco después de haber entrado al campo, aprovechó sus 1,93 metros de estatura para levantarse por encima del jugador que lo marcaba y derrotar con un cabezazo fuerte y preciso a Petr Cech.
El gol de Materazzi, marcado en el minuto 26, nueve minutos después de entrar al campo, determinó el libreto de lo que siguió del partido, con una República Checa desesperada por llegar a la portería italiana, sin conseguirlo, y con Italia controlando con serenidad el compromiso.
El segundo gol italiano, con el que Filippo Inzaghi sentenció el partido, se derivó en buena parte de la situación que se había creado con el primer gol y que tenía a los checos acosados por el peligro de la eliminación y a Italia con la tranquilidad de tener en sus manos el primer puesto del grupo.