Riley se mostró feliz y reivindicado con su quinto anillo de la NBA.
El veterano entrenador Pat Riley vio cumplido su sueño de conseguir un nuevo anillo de campeón de liga con un nuevo equipo, los Heat de Miami, sólo 18 años de historia en la NBA, después de ganar por 95-92 a los Mavericks de Dallas en el sexto partido de las Finales que ganaron por 4-2 al mejor de siete.
Riley, que disputó su novena final y ha ganado cinco, cuatro con Los Angeles Lakers de la dinastía de Magic Johnson y Kareem Abdul Jabbar, se reivindicó después de haberle quedado la frustración de la derrota por 4-3 en las Finales de 1994 ante los Rockets de Houston cuando dirigía a los Knicks de Nueva York.
El triunfo es más importante de mi carrera porque es el que más significa en cuanto a la gran confianza que tenía en el equipo, declaró Riley. Siempre quise participar en este proyecto de hacer campeón a los Heat y lo hemos logrado.
Riley, que con su quinto título empata en el tercer lugar de la lista de todos los tiempos con el legendario John Kundla, dijo que cambiaria los seis conseguidos anteriormente, incluido uno como jugador y otro como entrenador asistente, por el logrado con los Heat.
Habíamos estado a las puertas del título en varias oportunidades y no pudimos conseguirlo, pero ahora todo ha quedado en su lugar al demostrar que si somos un equipo campeón, subrayó Riley.
El veterano entrenador reconoció que sólo gracias al talento de jugadores como Dwyane Wade y Shaquille O'Neal fue posible, pero también al resto de la plantilla de su equipo.
Es cierto que Wade está ya en otro nivel muy superior con su juego, pero sin Shaq no hubiésemos podido lograr el gran objetivo y tampoco sin el apoyo del resto de los jugadores que llegaron a nuestra plantilla, explicó Riley, que ha dirigió nueve Finales de la NBA con tres equipos diferentes.
Riley dijo que era el momento de volver a Miami y celebrar con los aficionados el título de campeones como les habían prometido al comienzo de la temporada.
Ahora ya puedo descansar y estar tranquilo por haber cumplido con la misión y además también que otros jugadores veteranos que llegaron al equipo para ayudarnos también se sientan felices de haber realizado el sueño de su carrera, agregó Riley, que se refería a profesionales como Alonzo Mourning, Gary Payton, Antonie Walker, Jason Williams, Udonis Haslem y James Posey.
Inclusive para O'Neal, que dejó los Lakers para demostrar que podía ser campeón sin la figura del escolta Kobe Bryant, el título tuvo un valor y significado muy especial.
El entrenador de los Heat, que se hizo cargo del equipo cuando ya llevaban más de un mes de competición para sustituir a su protegido, Stan Van Gundy, dijo que después de ganar los tres partidos en su campo estaba convencido de lograr el cuarto triunfo consecutivo.
Para viajar a Dallas sólo metí en la maleta un traje, una camisa y una corbata, comentó Riley, que tiene sólo se viste con trajes de Armani, valorados en 3.500 dólares cada uno.
Riley que no ganaba un título desde 1988, el último que consiguió con los Lakers de Johnson, no pudo evitar las lágrimas cuando se abrazó uno por uno con los jugadores de los Heat.
Hemos tenido que hacer grandes sacrificios a nivel familiar y de decisiones que no siempre fueron bien recibidas por los aficionados y las críticas, valoró Riley, en referencia al volver a sentarle en banquillo y sacar a Van Gundy del cargo.
Nuestra defensa fue la clave durante toda la fase final del campeonato y especialmente esta noche cuando logramos el triunfo decisivo, agregó Riley. Nos vamos con la misión cumplida.