Federer cumple en su vuelta, no así Ljubicic, Ferrer y Blake.
El suizo Roger Federer, número uno mundial y primer favorito del torneo, cumplió en su vuelta al Foro Itálico al derrotar al argentino Juan Ignacio Chela (6-2 y 6-1), en la primera jornada del Masters Series de Roma marcada por las sorprendentes derrotas de tres cabezas de serie.
Y es que en la cuneta quedaron el croata Ivan Ljbicic (n.3), es estadounidense James Blake (n.7) y el español David Ferrer (n.11), derrotados por el eslovaco Dominik Hrbaty, el francés Florent Serra y el argentino José Acasuso, respectivamente.
Pero, a la espera del debut de Rafael Nadal (n.2 y vigente campeón en Roma) que se medirá mañana al también español Carlos Moyá (ganador en 2004) en un partido que ha levantado gran espectación, el protagonismo hoy se lo llevó Federer, quien había saltado las dos últimas ediciones.
Federer, en su camino de preparar mejor sobre la tierra batida Roland Garros ha vuelto este año a Roma, donde nunca ha ganado (perdió en 2003 la final ante el español Félix Mantilla) y con la firme intención de conquistarlo. A ser posible, además, con un triunfo frente a Nadal, que parece tener tomada la medida al balear en los enfrentamientos directos que acumulan (4 a 1 para el hispano, dos de ellos este año).
El suizo tuvo hoy como rival a Chela, un jugador que se mueve bien sobre la tierra batida pero que poco pudo hacer ante la calidad del número uno mundial. Y es que Federer, que ya se puso de inmediato con un favorable 2-0, se hizo con la primera manga sin sobresaltos. Con un claro 6-2; La segunda fue aún más concluyente (6-1).
Se despidió del torneo el bombardero Ljubicic, que pasaba por ser teóricamente la principal alternativa al esperado duelo Federer-Nadal. Incómodo siempre sobre arcilla, cayó ante un rival siempre complicado, Dominik Hrbaty, que se rehizo de la pérdida del primer set (5-7), remontó y se anotó los dos siguientes.
El segundo set, sin duda, fue la clave. Se decidió en el desempate con 7 a 4 a favor de Hrbaty. Después, en el tercero, el eslovaco supo romper el saque de Ljubicic (12 aces y 6 dobles faltas) en el momento más justo: décimo juego. Le valió el premio del segundo turno.
Ljubicic, que perderá muchos puntos tras la prematura despedida de la capital italiana, justificó su derrota en el buen partido de Hrbaty: golpeó mucho las líneas y muchas cintas, dijo. Y reconoció su tenis discreto en la jornada de hoy: este año he llegado sin entrenarme mucho sobre este tipo de superficie.
La primera sorpresa de la jornada la protagonizó el argentino José Acasuso a costa de David Ferrer, al que ganó 7-5 y 6-0, en un mal partido del español, que tiene en el sudamericano a una particular bestia negra.
Acasuso sumó en Roma su quinta victoria consecutiva sobre el español, que sólo salió vencedor en Bucarest 2002, en el primer enfrentamiento entre ambos.
Fue un partido con Acasuso siempre más entonado, si bien el primer set resultó igualado en el marcador y no se decidió hasta el duodécimo juego, cuando el argentino se hizo con el servicio de Ferrer. Ahí comenzó la caída en picado de Ferrer.
Lejos de la solidez habitual y del buen momento que presume en el circuito en el último año y medio, se marchó mentalmente del partido. No desaprovechó la ocasión Acasuso, que le castigó con un contundente 6-0.
Creo que estuve bien, normal, en el primer set; pero luego me fui de cabeza en el segundo. No he tenido ni lesión ni problema físico alguno, sólo ha sido una cosa mental, se justificó un serio Ferrer.
El rival de Acasuso en segunda ronda será otro español: Nicolás Almagro, procedente de la fase de cualificación, y que batió al chileno Nicolás Massu, por 7-5 y 6-4.
Un partido duro y equilibrado, de fondo de la pista, resuelto en favor de Almagro (20 años, por 31 del chileno) en los momentos justos y con sendas roturas del saque rival: duodécimo juego del primer set, décimo del segundo.
Almagro, 54 del mundo, se tomó cumplida venganza de la derrota que no hace mucho le endosó Massu en el Torneo de Costa Do Sauipe, en Brasil, hasta hoy el único enfrentamiento entre ambos. Es una de las minas peligrosas de la fase previa. No hay que olvidar que hace pocas semanas se hizo con el Torneo de Valencia y fue semifinalista del barcelonés Godó y en Acapulco. Y puede llegar lejos en Roma.
No lo hará, en cambio, James Blake, verdugo de Nadal este año en las semifinales de Indian Wells y al que la tierra batida europea no le sienta bien. Perdió ante el francés Florent Serra, más habituado a esta superficie, por 6-4 y 7-6 (7/3).
En cambio, cumplió el chileno Fernando González (n.10), quien se impuso al suizo Stanislav Wawrinka, por un doble 6-4; decidiendo la primera manga con un break en el décimo juego y, la segunda, haciendo valer una rotura inicial.
Siguen en el torneo Robby Ginepri (USA, 16), que batió con problemas al bielorruso Max Mirnyi (3-6, 6-2 y 6-3); el ruso Mikhail Youzhny, que se impuso al italiano Andreas Seppi (6-2 y 7-6); y el bombardero croata Mario Ancic, quien hizo lo propio con el peruano Luis Horna (doble 6-4), con ambas decisivas roturas del saque al final.