FIFA y Berlín buscan máxima seguridad sin blindar Mundiales.

Enviado por roberto el Jue, 30/03/2006 - 09:09

La FIFA y el gobierno alemán ultiman, en coordinación con los países participantes, un concepto de seguridad para el Mundial 2006, destinado a ofrecer el máximo de protección sin caer en un torneo blindado, ajeno al fútbol.

La seguridad es importante, pero no debe ser el tema central del Mundial: el centro es el fútbol y el fútbol es un juego, dijo el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, en la apertura de la Conferencia de Seguridad en el Mundial, en Berlín.

La misma idea defendió el ministro alemán del Interior, Wolfgang Schaeuble, responsable de Deportes del gobierno de Berlín, para quien el torneo no debe ser un campeonato mundial de seguridad.

Alemania se compromete a hacer todo lo humanamente posible para unos mundiales seguros, pero sin perder de vista el lema del torneo -El mundo, invitado entre amigos-.

Alemania no quiere levantar vallas, sino abrir puertas, dijo Schaueble ante el congreso, al que asisten unos 280 expertos y representantes de los 32 países participantes en el Mundial.

La apertura, con Blatter, Schaeuble y por supuesto el presidente del comité organizador, el kaiser Franz Beckenbauer, tuvo un aire de amable encuentro entre amigos, aunque el tema es de máxima preocupación tanto para el anfitrión como para la FIFA.

Beckenbauer recordó que los tiempos no son lo que eran, cuanto él participaba como internacional en los Mundiales, y que a más tardar el asalto a la delegación israelí en las Olimpiadas de Munich, activó todas las alertas.

Aunque Schaueble hable de hacer lo humanamente posible, el concepto de seguridad no se fía solo de los recursos humanos.

El plan de sustenta sobre dos columnas (o peligros) principales: hinchada violenta y terrorismo internacional. A detectar e interceptar cualquier sujeto violento o sospechoso se dirigen los esfuerzos de servicios secretos y policía.

Schaeuble copiará un modelo de la Eurocopa de Portugal y suspenderá puntualmente la libre circulación en el espacio Schengen.

Durante las cinco semanas del Mundial se realizarán controles puntuales en las fronteras con los países vecinos del grupo Schengen -Dinamarca, Austria, Francia y Benelux-, además de reforzarse los dispositivos de seguridad hacia los países del Este.

Hasta mañana, en que se cerrará la conferencia, Schaeuble quiere tener ultimados los detalles de un concepto de seguridad heredado de su antecesor, el socialdemócrata Otto Schily, apodado por sus compatriotas el sheriff rojo por su pasión por la seguridad.

Por lo que se sabe ya, se prevé un doble cordón de seguridad en los estadios, a los que se accederá con un ticket electrónico.

El aficionado deberá tomar paciencia ante los múltiples controles y registros a los que se le someterá y, además, contar con que sus datos personales queden registrados, a través de ese ticket electrónico, en los sistemas informáticos.

Esta cuestión ha sido criticada por el encargado del Gobierno para la protección de datos personales, Peter Schaar, que lo considera excesivo y contrario al derecho a la privacidad.

Exagerado o no, Berlín no quiere dejar nada al azar y, además del control aéreo por aviones de reconocimiento AWACS de la OTAN y de los 2000 soldados apostados en puntos sensibles, tendrá a otros 5000 militares en situación de preparados para entrar en acción.

Esperamos que no entren en acción, pero si se produce una situación de emergencia debemos tener a gente a punto, justificó Schaeuble, respecto al contingente total de 7000 soldados.

Asimismo vigilados estarán los grandes espacios con retransmisiones en pantalla gigante, como se prevé se instalen en unas 300 ciudades del país.

Para la hinchada violenta, se contará con un equipo de 140 policías alemanes, al frente del puesto de coordinación y transmisión de datos sobre sus posibles movimientos, así como 200 colegas extranjeros, procedentes de países participantes y vecinos.