Ronaldo, desacertado en entrenamiento.
Ronaldo Nazario protagonizó un entrenamiento irregular, firmó una tarde de desaciertos en su vuelta al trabajo, en un ensayo que reflejó el momento que atraviesa en el conjunto madridista, culminado con unas serie de disparos a puerta en la que fue el único delantero que no hizo gol y que concluyó antes de tiempo tras una caída accidental.
La situación que vive Ronaldo, apartado de la titularidad para Juan Ramón López Caro en Valencia, se reflejó en un mal día para el brasileño.
Después de verse en la grada ante el Atlético de Madrid, regresar a la titularidad frente al Arsenal y esperar su turno en el banquillo en Mestalla y acabar fallando un penalti en los últimos compases del partido, Ronaldo mostró síntomas de verse afectado por todo lo que está aconteciendo a su alrededor.
Los nombres de equipos interesados en su contratación y su futuro incierto, pueden comenzar a perjudicar su rendimiento como quedó patente en un entrenamiento en el que acabó pidiendo a López Caro terminar antes de tiempo.
Había acabado un intenso partido de entrenamiento, en el que Ronaldo no había tenido mucha participación, sometido a un buen marcaje de Alvaro Mejía cuando López Caro separó a sus delanteros del resto de jugadores.
Todos a correr en sesiones de velocidad para acabar la jornada de entrenamiento y Ronaldo junto a Julio Baptista, Antonio Cassano y Raúl González a ensayar disparos desde la frontal con zonas de lanzamiento marcadas por conos a los que debían regatear antes de chutar.
Mientras Cassano marcaba cinco goles, Baptista y Raúl cuatro de los numerosos disparos a Iker Casillas y Diego López, Ronaldo chutaba con poca fuerza y centrado antes de incluso pisar un cono y caerse, o volver a tropezar con otro cono y perder el balón ante la sorpresa de todos los presentes.
Desanimado, se acercó a su entrenador y le pidió dejar de disparar a puerta para unirse al resto de sus compañeros que estiraban tras acabar de correr.
El parte médico confirmó que no sufría ningún problema grave tras la caída de la que se levantó con claros gestos de dolor, en un campo de entrenamiento, el número 3 de la Ciudad Real Madrid, donde no es habitual que entrene el primer equipo y donde, curiosamente, sufrió Ronaldo la lesión de sóleo que le obligó a parar nada más regresar de la Navidad.