Irán podrá jugar pese a la oposición.
La FIFA no marginará a Irán del próximo Mundial, pese a los pedidos de políticos alemanes de que se le excluya porque el presidente de ese país negó la existencia del Holocausto.
El presidente Mahmoud Ahmadinejad provocó revuelo al calificar al Holocausto como un mito que ha sido usado como pretexto de los europeos para la creación de un estado judío en el corazón del mundo árabe.
Las palabras de Ahmadinejad fueron repudiadas en Alemania, un país muy sensible a su pasado nazi.
El régimen nazi de Adolf Hitler fue responsable de las muertes de seis millones de judíos en el Holocausto.
Los pedidos de expulsar a los iraníes del certamen en Alemania vinieron mayormente del Partido Verde de oposición, pero también recibió apoyo de la prensa y algunos integrantes de la coalición de gobierno.
Un país con esa clase de presidente, que está llevando a su país al aislamiento, no tiene derecho de estar en una Copa Mundial, declaró Angelika Beer, diputado de los Verdes ante el Parlamento Europeo.
Swen Schulz, legislador de los socialdemócratas, consideró como inaceptables los comentarios del presidente iraní, indicando que pone en riesgo la participación de ese país en el mundial.
Pero la FIFA indicó que Irán actuará en el Mundial. La FIFA separa en forma irrestricta el deporte de la política, declaró su portavoz Andreas Herren.
En el Mundial, Irán se enfrentará con México, Portugal y Angola en el Grupo D. En Italia, el columnista del diario Corriere della Sera, Furio Colombo, respaldó expulsar a Irán.
Sería necesario explicar que la exclusión no es contra el equipo, sino contra el presidente, señaló. En el pasado reciente, Yugoslavia fue expulsada de la Eurocopa por orden del Consejo de Seguridad de la ONU en 1992.
Tampoco se le permitió competir en las eliminatorias europeas para el mundial de 1994.