Nuevo campeonato, ¿la crisis sigue?
Parece que no solo, luego de los congresos de la FEF, todo continúa igual, ya que, de acuerdo con la versión del presidente de la AFE, al momento, existen equipos que todavía deben a sus compañeros futbolistas, una cantidad cercana a los cinco millones de dólares y, el 7 del próximo mes, debe iniciarse el campeonato ecuatoriano de fútbol del presente año 2016. De acuerdo con lo que establecen los reglamentos vigentes, ese es uno de los impedimentos para hacerlo. Entonces, los aficionados se preguntan algo que todos piensan, ¿qué ocurre con el fútbol profesional en nuestro país?
La falta de respeto al deporte más maravilloso del mundo como es el fútbol y la ninguna ética de varios de los directivos de los clubes participantes, ¿tiene tanta fuerza que se va en contra de todo, dañando este encantador espectáculo deportivo? Parece que sí pues, lamentablemente, haciendo caso omiso de lo que dicen los valores del ser humano, que nacen o se enseñan al niño en el hogar, “todo está permitido y bajo cualquier concepto, ya que, parece que nada detiene a la corrupción que existe en casi todo el país”.
Lo cierto es que la crisis económica continúa, aunque los dirigentes de la FEF tengan, por lo menos en esta ocasión, la intensión de solucionarlo pero, en la realidad, eso es casi imposible, ya que, a lo largo del tiempo en estos últimos años, nada se ha hecho por que la solución que sí existe, aparezca. De acuerdo con el Estatuto de la Federación Ecuatoriana de Fútbol, este organismo debió controlar lo que ocurría en cada uno de los clubes participantes en los distintos torneos que organizaban pero, la falta de capacidad para manejar correctamente este tipo de actividad deportiva, no les permitió hacerlo y, lo peor de todo, negaron hasta el último minuto, que esa crisis, que llevaban casi todos los equipos encima como una pesada carga, era real y, por lo tanto, muchas situaciones determinaron en descensos de categoría y sanciones sobre la falta de pago de deudas que ellos mantenían, sobre todo, con sus jugadores.
Ahora, el torneo anterior terminó. El congreso ordinario de fútbol se realizó, en medio de los mismos resultados, cuando todos conocemos, que por ética, varios de los dirigentes, sino todos, como hubiera sido lo aceptable, debieron renunciar a su cargo pero, una vez más, al parecer pesaron “favores” anteriores, al buen nombre de un deporte que, ante todo, debieron respetar, para que los aficionados los señalen, a cada uno de ellos, por lo menos, con un poco de respeto. Dicen que la vida es muy corta para hacer las cosas que uno desea pero, en la realidad, parece que son lo suficientemente largar, para ser mirados por todos, como los causantes de acciones que, en lugar de beneficiar al fútbol, hasta pudieron desaparecerlo. Sin embargo, eso les tocará a los historiadores que, en sus escritos, deberán colocar con nombres y apellidos a quienes por “figurar” se olvidaron que, el valor más apreciado por un hombre de bien, es mantener su nombre incólume, de cualquier daño. Acaso, ¿esa no es la mejor herencia que un hombre de bien deja a sus hijos?
¿Qué se va a hacer ahora con esta enorme deuda?, creo que nadie conoce al momento. Pese a ello, considero que algo aparecerá para justificar la decisión de comenzar el nuevo campeonato para el presente año 2016. Lo único que los aficionados esperan, es que se tome la decisión correcta, para que no se ahonde todavía más la situación por la que está viviendo el fútbol profesional en la actualidad, ya que, como lo señalé en mi comentario anterior, “la corrupción del fútbol mundial, más conocida como FIFAGATE, también llegó a nuestro país, aunque hasta el momento, solo sea moral y ética”.
Ya que el año 2017 se inicia la actividad de la Asociación de Fútbol Profesional de Ecuador (AFPE), todos esperan que durante el año presente, se realice una buena actividad, para que por lo menos, esta etapa que termina para el balompié rentado ecuatoriano, no sea tan mala como los fue los últimos años y, su recuerdo, no haga que se piense solo en el futuro, sino también, en un pasado con cosas positivas (como la participación en campeonatos del mundo de la selección nacional y los éxitos de Liga Deportiva Universitaria al haber obtenido cuatro títulos continentales) y, otros negativos que, más bien, deberíamos olvidarnos. Recuerden mis amigos lectores que, lo que ustedes acaban de leer, no es sino, mi opinión personal.
Por: Jorge García Romo