Aucas, al borde del colapso mental

Enviado por robert el Jue, 02/04/2015 - 18:44

Séptima derrota en tan solo diez fechas. Es que lo modesto (conformación de equipo) del presente año no basta, no le alcanza, no es suficiente para competir con el resto de humildes, que pese al crítico momento, en base a resultados y buena técnica, han logrado salir del pozo donde se encuentra desde la primera fecha el equipo más querido de Quito.


Lo de Guayaquil ante Barcelona (2-0) explica con claridad todo lo que se puede dar en estas primeras once fechas, si es que no vienen los correctivos obligados, aquellos que deben imponerse sin temor ni favor. Y aunque no se quiera reconocer el error del 2015, hay que jugarse, no por vanidad, sino por respeto a una hinchada que va a perder la paciencia sino hay cambios y reflexiones.


Mientras Barcelona jugó con Blanco (autor de dos golazos), Aucas puso a Ledesma que cuando tuvo la oportunidad de consagración, sin técnica ni clase, estrelló el balón en el vertical, un remedo de goleador. Ahí, una de las grandes diferencias de la puja. Mientras Barcelona puso a Brian Alemán, talento del medio campo, Aucas puso a Abreu, un fiasco, no jugó un solo balón de peligro.


Los nervios, imperfecciones, la pérdida de una identidad competitiva, con jugadores desconcentrados que mastican expulsiones absurdas y finalmente, el desconsuelo y explicaciones sin la base fundamental de la competencia, la victoria, serán los infaltables amigos del fracaso, que empezó ante River Plate en Guayaquil y que explotó ante Barcelona en el temible “Monumental”.


Conclusión: Mientras se siga mirando el campeonato en forma impasible, sin ningún cambio, mirando como los rivales se arman (Barcelona contrató e invirtió en tres jugadores: Brian Alemán, Alex Colón y Ely Esterilla los que además de entregarle  solvencia y depurada técnica, son atractivos para el aficionado que concurre al estadio y deja dineros para las arcas del club), Aucas se quedó en el anonimato, como anonadado, sin reacción, hundiéndose cada vez más en la modestia de su mentalidad y convicciones.


Dejó escapar a dos jugadores de enorme capacidad como José “Choclito” Quinteros y Jimmy Delgado, el ahora “Tanquecito Santo”, abriendo una brecha enorme de disconformidad ante los hinchas que hasta ahora no perdonan a los administradores semejante sacrilegio, a propósito de la Semana Santa.


Pero como si todo esto fuera poco, las seis expulsiones en 10 partidos nos hace pensar que hay varios elementos que deben dejar la titularidad, porque se convierten en cada partido, en auténticos “polvorines”, que explotan en forma inexplicable, causando desolación y muchas heridas en el corazón de compañeros e hinchas, coadyuvando así y casi siempre en la derrota final.

 
Jugadores que han jugado en contra de los intereses de Aucas: Primera fecha, Luis Valencia-expulsado, minuto 53 ante River de Ecuador-Guayaquil; Cuarta fecha, Luis Valencia-expulsado minuto 91 ante Liga de Loja-Quito; Quinta fecha, Darwin Quilumba-expulsado- minuto 28 ante Barcelona-Guayaquil; Sexta fecha, Horacio Salaberry- minuto 86 ante el Nacional-Quito; Décima fecha, Omar Andrade-minuto 75 y Edison Carcelén-minuto 83 ante D. Quito estadio Olímpico. Seis expulsiones sin explicación. En esta situación ¿Quién le pone el cascabel al gato? ¿ Hay sanciones para los conspiradores?.


Y los que juegan siempre al borde de la cornisa (17 amonestados) están plenamente identificados, porque “meten leña que da miedo” quitando fuerza y personalidad al equipo, condicionados en el campo sin opción a nada, porque siempre van a estar siempre al borde de la expulsión. Primera fecha: Edison Carcelén- 37 min; Segunda fecha, Horacio Salaberry-28 min, Jimmy Gómez-34, Darwin Quilumba-70dicionados min, Cristhian Hurtado- 71 min; Tercera fecha, Miguel Ibarra- 22 min, Luis Valencia, 85 min; Cuarta fecha, Cristhian Hurtado-40 min, Edison Carcelén 41 min; Quinta fecha, Horacio Salaberry, 7 min, Juan Marcarié, 19; Sexta fecha, Ángel Ledesma 14 min, Miguel Ibarra, 47 min; Séptima fecha, John Jairo Garcés, 69 min; Octava fecha, Ángel Ledesma, 68 min; Novena fecha, Juan Marcarié 10 min, Edison Carcelén 73 min.


Aucas juega al fútbol sin goleadores. La demostración más palpable, se sintetiza así: Horacio Salaberry (3 goles- defensa), Jairo Padilla (2 goles- volante), Santiago Mallitasig (1 gol-defensa),  Lauro Cazal (1 gol-delantero), Luis Valencia (1 gol-volante), Nelson Lara (1 gol-volante), Cristhian Hurtado (1 gol-delantero) y Sebastián Abreu (1 gol-delantero)

 
En el análisis del momento, la actuación de Aucas ha sido modesta, con los infaltables desenchufes en todos los sectores del campo de juego. Antes fue el sector izquierdo donde los rivales descubrieron la mina de oro y por ahí encajaron los goles del triunfo.  Ayer, fue la zona central, que se clavó como una estaca, dejando que Ismael Blanco muestre su talento y precisión.


Esta es la triste historia del equipo querido, el más apreciado del pueblo quiteño. Este panorama desolador no es nuevo. El primer golpe al hígado fue en 1974 cuando se fue a la serie”B”. Después vinieron las épocas de sufrimiento y dolor. Otra vez a la “B” en  1977-1979,1980-1982, 1991, 2007-2009,2013 y 1014.


REFLEXION y CAMBIO


Es cierto, cuando hay dolor en el corazón, los cambios provocan remezones y enojos. El entorno debe ser real. Los intereses deben quedarse en el camerino. Aucas debe vigorizar paso a paso su nuevo estilo de competencia con jugadores de jerarquía, clase y talento. Debe ostentar una gran preparación física y mental, asimilando estrategias y tácticas, solamente ahí sabremos a qué está jugando.


La idea de consolidar tener una identidad no es una quimera. Debe tener dos centrales que sean rápidos, que muestren siempre temple y talento, con dos laterales que se proyecten con convicción y se conviertan en el pulmón de oxígeno determinante para el triunfo, con el feliz retorno de tiempos y espacios. Que los volantes de creación le aporten mayor despliegue físico al conjunto. Que los delanteros, sean gladiadores, que inventen en el área, que luchen hasta la extenuación.

 
Que cuando venga la marca a presión, salga la inspiración como arma para el desequilibrio. Es decir, ahí deben asomar los laterales, volantes, e incluso la solidaridad de los delanteros, que poniéndose el overol, sean los auténticos obreros de la victoria, marcando, asfixiando y derrochando entusiasmo y calidad. Por el momento todas son interrogantes, todos son sueños, todos con cálculos de victoria.


La renovación en el Aucas es algo imperativo. El golpe de timón debe ser férreo, sin titubeos ni consideraciones hacia nadie. Sino sucede lo que hemos comentado, Aucas llorará a finales de año, porque el “plus” del Loco Abreu fue como “un oasis en el desierto”.


Por: Gonzalo Melo Ruíz