Ecuador trimundialista, un canto a la gloria
El escarbar durante 12 años los lugares más recónditos del corazón tricolor resultó una experiencia estremecedora y solo al final feliz.
Ya está en circulación “Ecuador Trimundialista, un canto a la gloria” investigación de las hazañas del fútbol ecuatoriano y de las tres clasificaciones a los mundiales de Corea-Japón 2002, Alemania 2006 y Brasil 2014. Una enciclopedia que debe estar en la mente y corazón de todos los ecuatorianos.
Fue cuestión de viajar por el tiempo en aquella vieja máquina de ilusiones y descalabros, para recordar aquel compendio de sufrimientos, fracasos, decepciones, fallos clamorosos, desilusiones e injusticias arbitrales, acontecido todo ello en los más importantes eventos internacionales de este deporte, esto es en las eliminatorias hacia los campeonatos del mundo.
Ahora que nuestro equipo nacional es brillante, con tres clasificaciones en sus hombros, tras históricas victorias ante los fornidos e intocables de Sudamérica, ahora que ostenta un record de victorias memorables e históricas, convendría recordar que ni mucho menos, esto siempre fue así.
En los momentos más cruciales y decisivos de esta competición internacional (eliminatorias) a nuestra selección siempre le faltó el centavito para fortalecer el antiguo y añorado sucre. Cuando terminaba el suplicio y nos carcomía la vergüenza, preparábamos siempre el bálsamo de la época: “Jugamos como nunca y perdimos como siempre”. Por eso, en el inicio de la nueva era del fútbol ecuatoriano, la clasificación al mundial de Corea-Japón 2002, llegó a convertirse en toda una gesta deportiva.
La presencia de Luis Chiriboga Acosta, como gestor de una revolucionaria planificación de procesos fue aplaudida por la FIFA y millones de ecuatorianos. Se iniciaba un proceso de trabajo, dedicación, resultados y éxitos.
Veamos, a continuación, el cómo y el porqué de esa incapacidad recurrente, casi endémica, para llegar al fin a un mundial de fútbol. Eliminatorias hacia el mundial de Chile 1962, Director Técnico, Juan López de Uruguay, 0 puntos; Eliminatorias del Mundial de Inglaterra 1966, José María Rodríguez, uruguayo, 5 puntos y una actuación memorable, por la lucha y grandes partidos, que casi nos llevan a la cita ecuménica; México 1970, DT José Gómez Nogueira, brasileño 1 punto; Alemania 1994, DT Roberto Resquin, argentino 2 puntos; Argentina 1978, DT Ernesto Guerra, primer ecuatoriano en dirigir una selección nacional, 1 punto; España 1982, Juan Eduardo Hohberg, uruguayo 3 puntos; México 1986, Antonio Ferreira, Brasil 1 punto; Italia 90, Dusan Draskovic-Montenegro, 3 puntos; EE.UU 1994, Dusan Draskovic, 5 puntos; Francia 1998, DT Francisco Maturana, colombiano 21 puntos; Corea-Japón 2002, Hernán Darío Gómez, colombiano 31 puntos, hizo realidad el sueño de estar entre los grandes del mundo; Alemania 2006, DT Luis Fernando Suárez, colombiano 28 puntos y el delirio de todo un país, por segunda ocasión estábamos entre los hijos predilectos de la FIFA; Sudáfrica 2010, DT Luis Fernando Suárez y Sixto Vizuete, 23 puntos y un mar de lágrimas. Increíble, nos quedábamos a la vera del camino, después de haber luchado como grandes; y, Brasil, 2014, DT Reinaldo Rueda, colombiano al maestro con el cariño de todo un país.
Por todas estas consideraciones, es bueno recordar que en la presidencia del Lic. Carlos Coello Martínez, vino por primea vez un técnico colombiano, Francisco Maturana, a dirigir una selección nacional de fútbol. Pero es desde el 2002 hasta el 2014, donde Ecuador logra ubicarse entre las 32 mejores selecciones del mundo, con tres técnicos colombianos y un intervalo (2010) que se quedó a un paso de la hazaña.
Dirigieron a Ecuador 4 colombianos, triunfadores todos y queridos por todo un país; tres uruguayos, 2 brasileños, dos ecuatorianos y un montenegrino.
Cada selección tuvo su característica. La del 2002, fue de película, con una campaña espectacular y efectiva con el impresionante aporte del histórico Agustín Delgado.
Las extraordinarias exhibiciones de fútbol y goles que dio la selección de Luis Fernando Suárez, a la par, la mejor hasta el momento por haber llegado hasta los octavos de Alemania 2006, fue una muestra de poderío, clase y talento.
Y desde entonces, no hemos vuelto a fallar. La eliminatoria hacia 2014 fue tremenda y exigente. La sapiencia de un gran hombre, de un estudioso, de un experimentado, de un caballero del fútbol, algo inusual en una competencia descarnada y macilenta, como Reinaldo Rueda, nos hace soñar en grande, aunque la cruda realidad competitiva puede ser otra.
Por eso, siempre será bueno recordar aquel coqueteo con la gloria ante Paraguay, que fue el mejor epílogo para aquella tarde y noche fantástica en la que se respetó la filosofía de jugar para ganar, destrozando sistemas con un Jefferson Montero, ingenioso, intratable, inteligente, preciso y goleador.
Y la navidad tricolor que fue feliz y celebrada en el 2013 por todo un pueblo, que nunca se cansó de alentar, que fue solidario fiel, que nunca dejó de tener fe en sus ídolos que solamente hoy pueden disfrutar del esfuerzo de su prodigación, brío, esfuerzo, atrevimiento, fervor, pasión, entusiasmo, ímpetu, furor, rabia y humildad. En aquella oportunidad les dijimos ¡Feliz Navidad muchachos! Que la placidez de haber cumplido en este tremendo año de éxitos, sea la mejor compañera para reiniciar ante Paraguay el bello sueño de participar en el mundial de Brasil 2014. ¡Y todo esto se cumplió!
El fútbol de alto nivel que ostenta Ecuador no es casualidad. Es un proceso de 12 años liderado por un luchador a tiempo completo como el Ing. Luis Chiriboga Acosta. El crecimiento del jugador ecuatoriano que hoy es preferido en Centro, Norte y Sudamérica, dejando otros valores para Europa, es un trabajo silencioso de los clubes, respaldados por la FEF, máxima entidad del balompié que maneja los asuntos internacionales con solvencia, conocimiento y pulcritud.
Y si todo lo expuesto fuera poco, Ecuador tiene un denominador común: la humildad. Desde Luis Antonio Valencia hasta Renato Ibarra el comportamiento es el mismo. Después de las caídas vinieron las levantadas. Hoy el equipo es un solo puño. Y cuando lleguemos a la hora de la verdad, el que quiera ganarle a Ecuador tendrá que salir con la lengua afuera, desfalleciente, respirando con oxígeno, con el corazón a 200 kilómetros por hora en los hermosos estadios del país tricampeón del mundo.
La investigación de doce años “Ecuador Trimundialista, un canto a la gloria”, es un homenaje a los 69 héroes que vistieron los colores de Ecuador en los mundiales de Corea-Japón 2002, Alemania 2006 y eliminatorias Brasil 2014.
Ahí está el corazón de Ecuador, corran junto a él y disfruten de lo que somos: orgullosamente ecuatorianos vencedores por siempre. Que viva el mundial Brasil 2014, que permanezca la ilusión de todos, con el equipo de todos. ¡Que dios los acompañe a ustedes, valerosos representantes de Ecuador!.
Por: Gonzalo Melo Ruíz