Aucas, truenos, relámpagos y goles

Enviado por robert el Mar, 13/05/2014 - 10:47

El majestuoso cierre del paraguayo Lauro Cazal (75min)  se transformó en el inolvidable epílogo de una tarde azotada por el invierno, donde cayeron truenos y relámpagos, los que por cierto, nunca asustaron a los fieles seguidores del equipo más querido de Quito, que soportaron estoicamente el impresionante diluvio, ante la impasable mirada de un Jefe de Seguridad, que dejó, sin abrir las puertas de tribuna, que madres y niños, salgan enfermos del “Fortín del Sur”.

 

Aquellas pinceladas del “Morrudito” Jimmy Delgado, (9 de mayo de 1990) quien con apenas 24 años se graduó de crack, convirtiendo dos hermosos goles, para todos los gustos y el fantástico cierre del siempre luchador Lauro Cazal, tras banquete de Miguelito Ibarra, fueron argumentos, más que razones, para que Aucas con su peso técnico-táctico, defina un cotejo, argumentando con hechos la significación y la influencia de su espectacular performance.

 

Era el partido que todos queríamos ver. La gente, las banderas al tope, la emoción del primer gol y después la rapidez, contundencia y solidaridad, para fabricar los goles que fueron elaborados con talento y convertidos con el alma.

 

Ahí estaba el gusto por el fútbol y la pasión de los hombres que lo juegan. El vigor del esfuerzo y el color que lo rodea para hacerlo más visible.

 

La magia de las camisetas amarillas y la actitud profesional que los apuntala. Los relámpagos y truenos, anunciaban una explosión final, mientras la inclemente lluvia, fortificaba los corazones amarillos.

 

Y solo al final, la explosión de júbilo, manos arriba agradeciendo al creador la impresionante demostración de poderío ofensivo. Era el momento propicio para mostrar las virtudes y la esencia del equipo que aspira a volver a su antiguo trono, en la serie de los grandes, donde siempre debe estar.

 

Eso de utilizar con criterio la pelota, ganando en anticipo, imponiendo un escalonamiento con orden y precisión, marcando los tiempos de la brega, exhibiendo un ritmo imponente y estremecedor, obligaron al repliegue del visitante que sorprendido y sin reacción, soportó en dos tiempos, cuatro goles, con minutos de nocaut, esos que le dejaron paralizado y sin reacción.

 

De ahí en adelante todo fue un espectáculo. La pausa, el orden, las paredes cortas y desconcertantes, el golazo de Jimmy (7min) tras toque mágico del “Choclito”Quinteros y el “Gato Roberto Garcés. Era el 1-0. La goleada tenía una razón de ser. Aucas era un vendaval, aunque Jairo Padilla, no inquietaba ni era el aporte para la histórica goleada.

 

Y es que el maestro del concierto, Santiago Mallitasig, puso la semilla del éxito, poner la nota más alta en el área chica, dejando que llegue otra vez el “Tanquecito” que puso su parietal derecho para el 2-0, tranquilizador y contundente. El concierto de apertura fue emocionante.

 

Las espaldas de los corpulentos De Jesús y Guerrón estaban lesionadas, tras sentir el rigor del anticipo del incansable Roberto Garcés y del dinámico Nélson Lara, quienes impusieron hasta en la tribuna su entusiasmo,  donde todos cantaban y Dale A… y Dale A…...

 

Entonces, el fútbol que nos gusta, a todo ritmo, de frente, devastador y fulminante quedó escrito con letras de oro, como el color de su camiseta, grabándose en al alma de las 3.000 madrecitas que festejaron su día, en medio de una torrencial lluvia. Pese a ello siguieron gritando el triunfo, con sus gargantas enronquecidas, como llamando a la unión de los ausentes.

 

El espectáculo fue aplaudido de pie y las cometitas de verano (cuatro en total) que volaron en el sur, fueron atesoradas a boca llena, siendo el alimento de la semana, que se convertirá en la esperanza de triunfo para el próximo encuentro ante el bravo Técnico Universitario, en el Bellavista de Ambato.

 

El Imbabura, que estrenaba técnico (Mauro Pederzoli-italiano) sintió los estragos de la presión infernal de Aucas y terminó como el boxeador, parado, esperando que suene la campana, con las piernas temblorosas y la mente en blanco. Con toda la fuerza de su juventud, descontó Roberto Padilla (54min) para el momentáneo 2-1.

 

Aucas fue un soberbio espectáculo. Todo arriba, todo en la cumbre, todo expuesto a la inspiración individual y al mismo tiempo, al serio trabajo colectivo, a las ráfagas esperadas de inspiración, pero también al programa establecido.

 

Ficha Técnica

 

S.D. Aucas.- Carlos Ortiz; José Quinteros, Jesús Solís, Edison Carcelén, Miguel Ibarra; Santiago Mallitasig, Roberto Garcés, Carlos Quillupangui, Nelson Lara; Jimmy Delgado y Lauro Cazal.

Goles: Jimmy Delgado (7 y 42min); Lauro Cazal (60 y 75min).

Cambios: Jairo Padilla x Carlos Quillupangui  (69min); Mauricio Muñoz (79min) por Jimmy Delgado;  Facundo Peraza x Lauro Cazal (81min).

DT: Juan Ramón Silva (uruguayo).

 

IMBABURA.- Peter Espinosa; Nixon Folleco, Juan Guerrón, Luis De Jesús, Roberto Padilla; Folleco Jairo, Alex Buendía, Diego Betancourt, Adrián Villareal, Julián Mina y Cristhian Minda.

Gol: Roberto Padilla (54min).

DT. Mario Pederzoli.

 

Árbitros:

Central: Néstor Salazar (no validó un tanto legítimo de Julián Mina (32min) cuando el balón tras impactar en el horizontal volvió al campo de juego.

Asistentes: Félix Vera (1) y Fernando Zambrano (2).

Cuarto Árbitro: Kléver Freire.

 

Por: Gonzalo Melo Ruíz