Aucas, reencuentro con la historia y tradición
Tras superar los momentos de nervio, Aucas impuso inteligencia, solidaridad, amistad, rigor y pausa, con una dupleta espectacular (Delgado- Cazal), que aportó siempre, aún en los momentos más difíciles, para que el equipo no bajara los brazos y siguiera luchando y metiendo.
La esforzada victoria, lograda con temple y talento en el segundo tiempo, recordando su época de esplendor y tradición, fue celebrada ruidosamente por los 2.238 hinchas que enarbolaron sus banderas y con las gargantas roncas, dieron rienda suelta a su alegría.
Ganó el “Papá”. La goleada obligó al aplauso. Puños arriba y la tribuna reverente. Los colores se mezclaron con la risa. Era el momento de festejar, después de tener un trabajo laborioso durante los 92 minutos, en aquella pelea intima donde prevaleció la ilusión, sueño alucinante de victoria.
El aplauso también fue para el rival (River Plate puntero absoluto de la serie “B”), equipo livianito, corajudo, ordenado y respondón. Si el proponer fue una constante de Aucas, desde el inicio hasta el final, la metamorfosis fue vertiginosa.
Las intenciones de victoria arreciaron con fuerza y reiteración. Las visitas de los primeros minutos, ofrecieron detalles reveladores y la presencia desde el vamos de Jimmy Delgado, Lauro Cazal y Edwin Méndez, complementó una actuación responsable, alentadora y eficaz.
Tras dos intentos fallidos, uno de Jairo Padilla (6min) y Federico Alonso (42 min), la mecánica de Aucas, no tenía la producción meritoria del equipo que anticipaba y producía brechas en la última zona, donde River era solvente, preciso y mandón. Pero si todo esto no alcanzaba, Juan Lara y compañía utilizaban el recurso sucio, con tiradas al piso, revolcones y barridas espeluznantes a los tobillos de Edwin Méndez y Jairo Padilla. Por esta” estrategia” dejó el campo expulsado el capitán Lara, facilitando al final la goleada.
Por la altiva respuesta del River Plate del Guayas, vinieron en un par de ocasiones las complicaciones para los centrales Alonso y De Jesús, que sintieron la fiebre de la presión, dejando espacios para los continuos ingresos de la “Tuca “Ordoñez y el cañonero Luis Carlos Espínola.
Y así culminaron los 45 iniciales. La reflexión era clara. Intensificar la ofensiva en el complemento y golear sin misericordia a la visita, era un propósito.
El don de mando y la elasticidad de Carlitos Ortiz en el arco; la personalidad del corajudo José Quinteros, trepador incansable por la zona derecha; la fuerza y anticipo de Federico Alonso; las acciones desequilibrantes del “Gato “Garcés, convertido en el persistente desbordador del medio sector; las jugadas perfectas de Edwin Méndez , nervio y motor en el medio campo y las escapadas de Miguel Ibarra, dieron la posibilidad para que el gozo del fútbol sea completo, tras las espectaculares conquistas de Jimmy Delgado (49 y 54 min), que aprovechó la mágica velocidad del “Choclito”Quinteros que ingresó en el complemento, siendo el héroe de la tarde, por sus dos centros que dejaron mortalmente herido al visitante, tras remates del intratable “Tanquecito” goleador.
Y cuando el visitante estaba a punto de caer con los zapatos puestos, totalmente extenuado, con la lengua afuera, vino la tercera, con el ingreso de Diego Quintanilla y el remate final de Lauro Cazal (86 min) para la dulce revancha…3-0. Fiesta en el sur, había ganado al equipo más querido de Quito.
Aucas, en el complemento, entró a la cancha para tratar de divertirse. Cumplió como un equipo que busca la madurez, con decisión buscó el arco rival, manejó el partido con personalidad, después de un par de sustos, respetó sus convicciones y sin ingenuidades, se sintió protagonista, con la pelota al piso, la circulación fluida, imponiendo un fútbol alegre y serio a la vez, con jugadas desequilibrantes y festejos emocionantes.
Aucas, gran revancha ante River Plate. Metamorfosis alentadora y equilibrio creciente en las líneas donde antes había fiebre y molestia. Silva, con suficiencia, cerró el partido con dotes de generosidad, enviando a Diego Quintanilla y Luciano Cabrera. Frases reconfortantes para los representantes de una camiseta que tiene una nueva historia, la que debe imperar hasta el final.
SD Aucas: Carlos Ortiz; José Quinteros, Jesús Solís, Federico Alonso, Winston Torres; Santiago Mallitasig, Edwin Méndez, Roberto Garcés, Jairo Padilla; Jimmy Delgado y Lauro Cazal.
Goles: Jimmy Delgado (49, 52 min) y Lauro Cazal (86 min)
TA: Federico Alonso (24min)
Cambios: José Quinteros (45 min) por Winston Torres; Diego Quintanilla x Jairo Padilla y Luciano Cabrera x Edwin Méndez
DT: Juan Ramón Silva (uruguayo)
River Plate: Alexis Tenorio; José Cazares, Juan Lara, Jorge Yépez, Ángel Gracia; Edison Caicedo, Mario Quintana, Edison Realpe, Mario Barrionuevo; Luis Carlos Espínola y Roberto Ordoñez.
Expulsado: Juan Lara (26min)
DT: Humberto Pizarro.
Árbitro: Geovanny Romero; A1: Héctor Guerrero; A2: Manuel Ulloa (de buena actuación).
Asistencia: 2.238 aficionados
Recaudación: $ 12.664 dólares
Por: Gonzalo Melo Ruiz