Aucas, reencuentro con la gloria

Enviado por robert el Lun, 31/03/2014 - 12:43

Aucas 3- D. Quevedo 0. Tras superar los momentos de nervio, Aucas impuso inteligencia, solidaridad, amistad, rigor y pausa, con una dupleta espectacular (Delgado-Méndez), que aportó siempre, aún en los momentos más difíciles, para que el equipo no bajara los brazos y siguiera luchando y metiendo.

 

Primera victoria de local equipo más querido de Quito, que salió con la aprobación de los 4.000 hinchas que enarbolaron sus banderas y con las gargantas roncas, dieron rienda suelta a su alegría. Ganó el “Papá”. La goleada obligó al aplauso. Puños arriba y la tribuna reverente. Los colores se mezclaron con la risa. Era el momento de festejar, después de tener un trabajo laborioso durante los 94 minutos, en aquella pelea intima donde prevaleció la ilusión, sueño alucinante de victoria.

 

El aplauso también fue para el rival (D. Quevedo), equipo livianito, corajudo, ordenado y respondón. Si el proponer fue una constante de Aucas, desde el inicio hasta el final,  la metamorfosis fue vertiginosa.

 

Las intenciones de victoria arreciaron con fuerza y reiteración. Las visitas de los primeros minutos, ofrecieron detalles reveladores y la presencia desde el vamos de Jimmy Delgado, Lauro Cazal y Edwin Méndez, complementó una actuación responsable, alentadora y eficaz.

 

Tras el espectacular peloteo en el área chica, y la porfiada lucha del “Gato “Roberto Garcés, con insistencia de Lauro Cazal, fue el “Tanquecito” Jimmy Delgado (32min) quien lanzó su misil a 3 metros del arco, pulverizando la zaga visitante para poner el 1-0 ante la explosión de la falange auquista que estremeció el cemento del “Fortín del Sur".

 

Por la altiva respuesta del Imbabura, vinieron en un par de ocasiones las complicaciones para los centrales Alonso y Carcelén, que sintieron la fiebre de la presión, dejando espacios para los continuos ingresos de Yeison Ibarrola y el corpulento Nicolás Alonso.

 

Y así culminaron los 45 iniciales. La reflexión era clara. Intensificar la ofensiva y golear sin misericordia a la visita, era un propósito.

 

La personalidad del corajudo José Quinteros, trepador incansable por la zona derecha; la fuerza y anticipo de Federico Alonso;  las acciones desequilibrantes del “Gato “Garcés, convertido en el persistente desbordador del medio sector; las jugadas perfectas de Edwin Méndez , autor de un gol espectacular (46min) ; las escapadas de Miguel Ibarra, y la persistencia de Hamilton Chassi, dieron la posibilidad para que el gozo del fútbol sea completo, con la desafortunada acción de Máximo Rovera ( 88 min- gol en contra) que determinó la goleada de 3-0.

 

Aucas, en el complemento, entró a la cancha para tratar de divertirse. Cumplió como un equipo que busca la madurez, con decisión buscó el arco rival, manejó el partido con personalidad, después de un  par de sustos, respetó sus convicciones y sin ingenuidades, de ahí en adelante, se sintió protagonista, con la pelota al piso, la circulación fluida, imponiendo un fútbol alegre y serio a la vez, con jugadas desequilibrantes y festejos emocionantes.

 

Aucas, primer triunfo de local, metamorfosis alentadora y equilibrio creciente en las líneas donde antes había fiebre y molestia. Frases reconfortantes para los representantes de una camiseta que tiene una nueva historia, la que debe imperar hasta el final.

 

SD Aucas: Jerónimo Costa; José Quinteros, Edison Carcelén, Federico Alonso, Hamilton Chassi,  Edwin Méndez,  Roberto Garcés, Joel Bravo, Miguel Ibarra; Jimmy Delgado y Lauro Cazal.

Goles: Jimmy Delgado (32), Edwin Méndez (46min)

TA: Jimmy Delgado (44min), Roberto Garcés (56min), Miguel Ibarra (76min).

DT: Juan Ramón Silva  (uruguayo)

 

Deportivo Quevedo: Roberto Riofrío; Kevin Chérrez, Christian Ojeda, Félix Rodríguez, Leonel Quiñónez; Adrián Vera, Boris Quiroz, Miguel Mecías, Yeison Ibarrola; Nicolás Alonso y Alexis Chalá.

Expulsado: Roberto Riofrío (77min).

DT: José Mora.

 

Árbitro: Roberto Paúl Sánchez; Luis  A1: Juan Aguiar. A2: Luis García ( de buena actuación).

 

Por: Gonzalo Melo Ruiz