¿La remodelación del estadio?
Una vez más, me corresponde preguntar ¿qué será de la remodelación del Estadio Olímpico Atahualpa?, ya que, hablar es fácil; ofrecer, en igual forma pero, al parecer, todavía no se dan cuenta de que lo difícil es realizar las obras que se ofrecen, sobre todo, cuando ese ofrecimiento se lo efectúa en plena campaña política, como fue previa a la elección de alcaldes en todo el país. En otras palabras, la política ofrece maravillas pero, el hacerlas realidad es lo difícil, especialmente, cuando no se trataba sino de -supuestamente- ofertas reales y posibles de financiar y ejecutar. (?)
En uno de mis comentarios anteriores, había expresado que, luego de que, como ingeniero de profesión, he tenido la oportunidad de formar parte de un equipo de ingenieros que construyó y fiscalizó el puente atirantado sobre el Río Aguarico, en Lago Agrio, provincia de Sucumbíos; y, que por eso, conozco lo que ocurre cuando son entidades del Estado las que tienen a su cargo la realización estas obras. En otras palabras, conozco la dificultad para que el dinero fluya, normalmente, para la ejecución de la obra. Y, si ustedes, a esta situación le añaden el ofrecimiento político del Ministerio de Deporte y el Municipio capitalino, no se podía sino, esperar lo que estoy preguntando en estos momentos.
El primer ofrecimiento del señor Ministro del Deporte, fue comenzar la remodelación apenas terminara el torneo ecuatoriano del año anterior. El segundo ofrecimiento fue, previo a las elecciones seccionales en todo el país y, como nada de eso se ha convertido en realidad, vuelvo a preguntar ¿cuándo iniciarán esos trabajos de remodelación del estadio Olímpico Atahualpa de la capital ecuatoriana, ya que, al haber sido inaugurado a comienzo de los años cincuenta del siglo anterior, ya no reúne las condiciones que la FIFA obliga para que sea considerado escenario deportivo para la práctica del fútbol actual? Quienes tuvimos la maravillosa oportunidad de nacer en la “Carita de Dios” como se la conoce a la ciudad de Quito, quisiéramos poder ver ese ofrecimiento convertido en una realidad.
Sin embargo, habiendo vivido ya setenta años y, aunque nos sentimos todavía con fuerzas para vivir muchos años todavía, siempre que así lo disponga Dios, me gustaría poder asistir a algún partido de fútbol en el estadio remodelado (pagando la entrada), ya que eso, me motivaría para vivir más años de los que uno desearía. Cierto que el escenario deportivo donde se va a jugar, no hace que un equipo o selección vayan siempre a ganar pero, lo que es cierto, es que, tanto el aficionado como los futbolistas, vamos a cumplir con nuestras respectivas funciones, con mayor comodidad, en forma definitiva.
Como todavía no se ha iniciado la remodelación, me permito darles a quienes estén a cargo de la obra un pequeño consejo que, por mi edad, creo que sí puedo darlo: “hagan el escenario con cubierta total pues, si solo hacen con cubierta para los espectadores, creo que se está atacando a los verdaderos gestores del este maravilloso espectáculo deportivo, los jugadores”.
Si aceptan o no mi consejo, considero que depende solamente de quienes desean en realidad hacer una buena obra deportiva. Mi satisfacción es y será, el haberles aconsejado a tiempo. Con ello, creo estar cumpliendo con mi misión de periodista deportivo de tantos años de actividad. Ojalá las autoridades tomen mis criterios como eso, ya que, se trata –solamente- de mi opinión personal y nada más.
Esperemos que todos a quienes nos gusta el fútbol, podamos algún día cercano, mirar un partido de fútbol en este “nuevo – viejo” estadio del barrio de El Batán.
Por: Jorge García Romo