¡Grandes estrellas en bancarrota!
Ser deportista de élite puede ser una de las profesiones más rentables del planeta. Marcas de todo tipo contratan nuestra imagen, sueldos desorbitados, los mejores lujos, pero todo esto mientras dure el éxito. Pero mientras ellos son una máquina de generar dinero, hay otros que los dejan en bancarrota por las malas inversiones.
SUDAMERICANOS EN QUIEBRA
No hay que irse muy lejos cuando hablamos de futbolistas que en su momento eran cotizados y hoy sobreviven. Iván Kaviedes, quizás uno de los ecuatorianos más dotados en la cancha, pero de supervivencia cero. El ecuatoriano llegó al fútbol español, italiano, portugués, a México y Argentina, jugó en los mejores clubes de nuestro país, pero su mala administración, sus vicios por la droga y el alcohol, su indisciplina, lo tiene hoy en día sin nada.
Salvador Cabañas, una de las figuras paraguayas hasta que sufrió un disparo en su cabeza, a partir de ahí lo perdió todo. Su mujer y su representante se apoderaron de sus bienes y con ayuda de un abogado, ella se quedó con la mansión que él compró por $5’000,000 y también con sus hijos. El futbolista ahora vende pan, en la panadería que le compró a sus padres cuando él era el futbolista mejor pagado en México.
Los brasileños Aylton y Marcelinho, el primero fue campeón de la Bundesliga con el Werden Bremen, club que realizó la mayor inversión pagando cinco millones de euros. Su fortuna la derrochó gastando $127,000 dólares al mes sólo en ropa, no hay que sorprenderse cuando se dice que está en bancarrota. Marcelinho también está como su compatriota, no puede pagar las cuentas que le llegan a Brasil. Otra fue Garrincha, jugador que maravilló en los mundiales de 1958 y 1962, ahora reposa en una tumba que está abandonada, el alcohol y el tabaco lo destruyeron.
Iván Zamorano, futbolista ícono de Chile, hoy tiene demanda de 3 bancos, Debe $4’000,000 invirtió $15’000,000, está iliquido. El que fuera capitán de ‘La Roja’ vive con su nombre manchado por los malos balances de sus negocios.
CAMPEONES DEL MUNDO PERDIENDO DINERO
Si quieren saber atajar, pregúntele a Casillas, si quiere aprender a realizar maravillas con el balón dígale a Iniesta, si quiere ser un cañonero y meter goles por doquier, dígale al Toro Vieri, pero si quiere saber de inversión, a ellos ni los piense.
Toro Vieri pide trabajo en clubes italianos, aspira a convertirse en director técnico para tratar de sobrevivir, su empresa BFC, que junto a su madre formaban parte, quebró, con un pasivo estimado en $20’000,000 de dólares. Íker Casillas ha visto como el valor de buena parte de sus inversiones (unas 20 propiedades en los alrededores de Madrid) se había devaluado, así como su carrera futbolística, que cada vez es más discutida. Además el arquero español montó una gran discoteca (Kerbara) en su ciudad natal, que a pocos años tuvo que cerrar.
Andres Iniesta, recordado por marcar quizás el gol más importante en la historia de su país, ha tenido que finiquitar su constructora Albiniesta, fundada en 2006, las fuertes pérdidas y poca actividad lo ayudaron a tomar la decisión, y la bodega vinícola que montó para su padre, Bodega Iniesta, cada vez es menos rentable. Caso similar a Raúl González, que en su aventura como bodeguero, fracasó.
OTROS DEPORTISTAS VEN SU FORTUNA DISMINUIRSE
No solo los futbolistas ganan millones, sino también tenistas, pilotos, basketbolistas, boxeadores, entre otros. Casos como el Paul Gasol, es de los deportistas mejor pagados del mundo, pero enfrenta fuertes pérdidas de más de $24’000,000 de dólares, tras invertir en parques solares en Rumanía y una escudería de Fórmula 1 (Hyspania Racing) y también negocios en Murcia.
Mike Tyson, de los mejores boxeadores de la historia, sumó $400 millones a su bolsillo, sin embargo en el 2003 se quedó en quiebra, gastó millones de dólares en joyas, ropa y otros bienes; además, se enfrentó a una adicción a la cocaina. No conforme con esto, dejó de producir dinero durante tres años cuando fue acusado de violación.
Scottie Pippen, el ganador de seis anillos de la NBA con los Chicago Bulls, perdió más de 120 millones de dólares, merced a inversiones fallidas en negocios de aviación, comida gourmet y la construcción de un complejo de lujo que fue un fracaso. MVP de la temporada 2001 y once veces All Star, el base Allen Iverson amasó una fortuna de 200 millones de dólares, despilfarrada en viajes a todos lados con su barbero y estilista profesional, además de un séquito de 50 amigos a los que pagaba comida, bebida, ropa, hoteles y billetes de avión.
Unos cuantos nombres de la lista interminable de grandes deportistas multimillonarios, arruinados y en bancarrota pos sus malas decisiones financieras. En el campo de juego los mejores, lejos de ellos los peores, confiando sus fortunas a familiares y amigos que derrochan a escondidas la montaña de dinero que no saben administrar.
Por: Vito Muñoz Ugarte