¡El armaje de los equipos es básico!

Enviado por robert el Lun, 26/05/2014 - 16:53

A través de este portal deportivo, tuve la oportunidad de leer una declaración del señor Carlos Sevilla Dalgo (estimado amigo), que ha realizado a algún medio de la capital, sobre el estado del equipo de fútbol profesional que él dirige, bajo el título de “La marca de El Nacional está deteriorada”; y, luego de entender lo que el trata de decir, me he propuesto hacer un comentario general pues, parece que son varios los equipos del fútbol ecuatoriano, que tienen el mismo problema pero, no todos los técnicos, tienen el valor y la frontalidad para decirlo.

 

Uno de los problemas que el plantea, es sobre la armonización que debe existir entre los jugadores, sobre todo, de aquellos que por su función en el campo de juego, tienen que actuar lo más cercano posible, uno del otro. Es decir, formando “tándems” o parejas para que el juego se lo realice de memoria y, se pueda llegar a cumplir con los objetivos específicos. De allí la expresión del aficionado, “que buena pared”. O sea, cuando dos jugadores tocan el balón con devolución incluida. Esto es parte de la armonía del juego.

 

El señor Sevilla señala como punto débil del equipo, el armaje. Y, es lógico suponer, que la persona que tiene que cumplir con ese objetivo es, únicamente, el Director Técnico del plantel. En otras palabras, él está realizando también una autocrítica de su propio trabajo, y eso, mis queridos amigos, es valentía ante todo. Qué valor hay que tener para reconocer, públicamente, un error propio, sin tratar de encontrar alguna excusa. Solo manifiesta que en esa situación, algo tuvo que ver la llegada de algunos jugadores a mitad del torneo. Pues, él encontrar más excusas, ya que, por algo dicen las malas lenguas, “desde que se inventaron las excusas, nadie queda mal”. Esto es real y, por ello, hay que felicitar a Carlos Sevilla pues, eso lo engrandece.

 

Destaca también a algunos de sus jugadores, por la gran actitud de ellos durante los entrenamientos, diciendo incluso sin palabras, que no todos cumplen de igual forma. Para ello, definitivamente, no hay que ser ni genio ni adivino. Se refiere luego a lo que señala el titular, es decir, que los auspiciantes están con posibilidades de retirarse y, eso sí sería mucho más lamentable para el plantel pero, es una gran verdad. Igualmente, es verdad que el equipo de los puros criollos ya no es el mismo. Eso todos los sabemos y, comprendemos en igual forma, el porqué de ello. Cuando era obligatorio el contribuir con el equipo de fútbol, siendo militar o empleado civil de los militares, no había problemas en “comprar al seleccionado nacional”. Otro de los aspectos que siempre he tocado, es el que se refiere a no tener extranjeros, ni siquiera nacionalizados –aunque son también ecuatorianos-dando una gran ventaja al resto de competidores. Pero, en cambio ahora, eso no es posible y, por el contrario, los directivos tienen que hacer muchos esfuerzos para –por lo menos-, estar al día con los jugadores, aunque todavía tengan deudas anteriores.

 

El tema que se ha tocado en este comentario, no es único. Lo he tomado como ejemplo, porque ya es de dominio público pues, si eso no hubiera ocurrido, yo no podría haberme inventado esta situación que todos –quienes estamos cerca del fútbol profesional conocemos-, ya que, eso hubiera sido, irme en contra de los preceptos éticos del periodismo. Sin embargo, como a través de una entrevista es de dominio púbico, lo que yo he realizado, solo es dar mi opinión personal, sobre el problema mismo, para que todos entiendan lo que ocurre con el balompié rentado nacional.

 

Ojalá los directivos de los diferentes planteles de fútbol profesional, planifiquen primero. Siempre tomando en cuenta para ello, a quienes van a dirigir en forma técnica los equipos, ya que, algo que es común –lamentablemente- es que los dirigentes armen los planteles (?) Recuerden ese adagio tan popular que dice: zapatero a tus zapatos.

 

Por: Jorge García Romo