| Macará | Liga de Quito |
| 2 | 2 |
| G. Fernández 27' y 65' |
H. Barcos 85' F. Salas 87' |
Dos goles de Gabriel Fernández le daban la victoria al equipo celeste y la fiesta se encendía a falta de cinco minutos en Ambato. Pero Barcos y Salas lo aparecieron y le aguaron la celebración a Macará. Partidazo en el Bellavista.
Macará y Liga de Quito se medían en medio de un Estadio Bellavista repleto, producto de la expectativa que había causado el local en su ciudad y por la presencia de una gran cantidad de aficionados albos que visitaron Ambato.
Los albos fueron los dominadores del encuentro durante los primeros 20 minutos del partido. Sin embargo, no llegaron con claridad hasta la puerta de Zumba.
El equipo de Bauza se dedicó a tocar el esférico en la mitad de la cancha con un gran despliegue de Pavón, el juvenil encargado de guiar al equipo albo. El juvenil mostró buenas hechuras, pero se encontró con una zaga relativamente ordenada.
Por su parte, Macará buscaba en el contragolpe sorprender a su rival. Luego de un par de remates de Barcos que no llevaron mucho peligro, el celeste cambió el panorama por completo.
A los 21 minutos ya avisaron con un tiro libre de Fernández que fue peinado por Villalba y al que no llegó Albornoz quien solo tenía que soplarla.
Esa fue la advertencia. Porque cuando corría el minuto 27, Gabriel Fernández recibió al filo de las 18 yardas, encaró a una defensa mal parada de Liga, le hizo un nudo al zaguero y le pegó de zurda colocado y con potencia abajo para abrir el marcador. Golazo.
El gol no cambió mucho el panorama. Liga seguía en posesión del balón, pero no podía hallar el empate. Reasco tuvo una clara en sus pies, pero el lateral derecho no pudo ante la marca celeste.
En los últimos minutos, el local se dio el lujo de retomar el control del esférico y terminó dominando a su rival. Con el resultado a favor de los ambateños, Vera pitó el final de encuentro.
Para la segunda etapa, el equipo del “Patón” salió con todo en busca del empate. Los primeros diez minutos volvieron a ser blancos, pero la deseperación era más que la tranquilidad y Liga no encontraba el gol.
Al minuto 64, apareció Gonzalo Chila por la izquierda, recibió solo en el área, y con el arco a su disposición, el lateral remató a cualquier parte y la mandó fuera del estadio.
No se podía creer lo que se había perdido Liga. Y para empeorar las cosas para el albo llegó la felicidad para el local, doble para Fernández.
A los 65 minutos, una jugada que empezó por derecha culminó en los pies del argentino Fernández, el zurdo sin marca y con toda la precisión posible volvió a cruzar el remate y la mandó a guardar para escribir el segundo del partido y de su cuenta personal.
Ese gol terminó por liquidar a Liga, que no encontraba a Hernán Barcos el hombre llamado concretar las opciones de gol, y que era anulado por la zaga macareña.
En las gradas se coreaba el “ole” por los locales quienes abrían la fiesta en su ciudad con un triunfo que daba para ilusionar a los celestes.
Un equipo desconocido era cuadro visitante, que veía como a los 84 minutos Barcos se perdía el gol del descuento tras recibir una pelota en el área y mandarla desviada con todo el arco a su disposición. Pero, el argentino tuvo revancha.
El gol del gaucho despertó al gigante que se fue con todo. Y así llegó el empate, por medio del “mago”, que frotó la lámpara y puso el dos a dos.
Pared en el área en el minuto 87, para que aparezca un bombazo marca registrada de Franklin Salas, para que golpee en el horizontal, rebote en el suelo y se meta en el fondo de las redes ambateñas.
No se podía pedir un mejor final para un gran partido con espectaculares goles. El caramelo se lo quitó de la boca el albo al celeste y otro empate cerró la primera fecha de la Copa Credife 2010.
2010 - ® Derechos reservados