Equipos

Casillas no se va del Real Madrid (Link)

Nueve meses menos un día. Es el tiempo que ha transcurrido entre las dos únicas reuniones mantenidas por Florentino Pérez e Iker Casillas para tratar el futuro del capitán del Real Madrid. Un futuro que por momentos llegó a pintar mucho más negro que blanco. Esta es la cronología de esos nueve meses.

 

 

Dos reuniones muy diferentes

 

 

La primera reunión tuvo lugar el miércoles 28 de agosto. En ella, todavía conmocionado por el shock que le supuso verse de nuevo en el banquillo diez días antes en el primer partido de Liga ante el Betis, Casillas expone al presidente su deseo de marcharse. No se ve con fuerzas para afrontar otra temporada como la anterior, aquel infierno que vivió en la última etapa de Mourinho. Florentino le pide que aguante, y se compromete a que si la situación no cambia "te ayudaré a salir cuando acabe la temporada". Esta frase creó un malentendido que ya han aclarado, pues el presidente asegura que se refería a que atendería una oferta importante si llegaba, no a que le dejaría salir libre.

 

 

La otra reunión se celebró el martes pasado, 27 de mayo. Fue un desayuno en el que, además del presidente y el capitán, asistieron el director general, José Ángel Sánchez, y Carlo Cutropía, representante del portero. El clima fue muy distinto al de nueve meses atrás. La Décima, que todo lo cura...

 

 

Tras hacer balance de la temporada recién concluida, de la unión del vestuario, de la Liga que se escapó de manera inexplicable y de otros asuntos triviales, Florentino entra en materia: "Bueno, tú dirás Iker, ¿qué es lo que quieres?". "He venido para decirle que yo me quiero quedar en el Real Madrid, presi", responde. "... Y yo quiero que te quedes y no voy a dejar que te vayas, así que asunto arreglado", le interrumpe tajante pero cariñoso el mandatario.

 

 

Conversación pendiente entre Iker y Carlo

 

 

Sobre esas frases giró la conversación, en la que Iker no puso condiciones ni pidió al club gesto alguno para continuar, sólo comunicó su deseo de seguir y así acabar con los rumores que apuntaban a su deseo de ser traspasado. Florentino en ningún momento le garantizó la titularidad, ni se habló de Diego López. A Iker le gustaría conocer si Ancelotti ha decidido ya quién será su portero titular el próximo curso, pero no quiso preguntarlo. 

 

Hay una conversación pendiente entre ambos, que seguramente tendrá lugar en cuanto vuelvan a encontrarse, en pretemporada.

 

 

Sus méritos para volver a ser el titular

 

 

Casillas quiere seguir en el Real Madrid, pero no quiere continuar para ser suplente otra temporada más. Considera que sus méritos esta temporada hablan por sí solos y son los que le hacen merecedor de la titularidad. El equipo ha ganado los dos títulos en los que él defendió la portería, ha encajado 12 goles en 26 partidos logrando su mejor porcentaje (0,46) en 15 temporadas en el primer equipo, y ha batido el record de imbatibilidad propio, de un portero del Real Madrid y de cualquier portero español al permanecer 952 minutos sin encajar un gol. Entre el 27 de noviembre y el 26 de febrero mantuvo su portería a cero durante ocho partidos de Copa y dos de Champions. Una impresionante racha con la que acabó una no menos impresionante volea de Huntelaar a la escuadra.

 

 

Noviembre y diciembre, los meses más difíciles

 

 

Iker nunca ha dicho públicamente que se quiere ir del Real Madrid y ha medido mucho sus palabras para que no pudieran malinterpretarse. Los peores momentos los vivió entre noviembre y diciembre, cuando no jugaba durante quince días. Eran semanas eternas, de casa a Valdebebas y de Valdebebas a casa. Tuvo entonces que alimentarse con migajas, con el reto de ir superando eliminatoria a eliminatoria, un proceso de enorme desgaste psicológico.

 

 

En aquellos meses comentaba entristecido entre su gente que se tenía que ir, pero cuentan que lo hacía con la boca pequeña. Pensaba si aceptar alguna de las propuestas que le hicieron a finales de agosto el Arsenal, el PSG o el Inter y marcharse a jugar y a vivir a Londres, París o Milán buscando paz interior. Sin embargo, algo le decía que allí, lejos de su Real Madrid, no iba a ser feliz. Porque en el fondo, lo único que Iker quiere es ser feliz jugando y que no se repita la situación que ha vivido esta temporada. En el club, conscientes del duro trance por el que atravesaba su capitán, han estado encima de él durante toda la temporada, de manera constante, animándole a pelear para cambiar su suerte.

 

 

Los gritos en Da Luz le dieron mucha fuerza

 

 

Casillas ha intentado permanecer ajeno a la polémica mediática que se originó con su suplencia y nunca ha terminado de entender cómo algunos dudan de su compromiso con el Madrid. Sin embargo, todo eso quedó superado el 24 de mayo. Esa noche le llegaron muy adentro los gritos de "¡Iker, Iker!" con que la afición le animó en el estadio Da Luz tras su clamoroso fallo en la final de la Champions. Hundido como estaba, comprobó que el madridismo le quiere, que de verdad está con él. Lo vio también durante los festejos por la Décima en La Cibeles, en el Ayuntamiento, y sobre todo en la colosal fiesta en el Bernabéu, donde la afición atronó coreando su nombre.

 

 

Vecchi prefiere a Diego López por el juego aéreo

 

 

¿Dónde se sitúa el origen del conflicto? Hay que remontarse a la pretemporada, en Los Ángeles. Casillas había vuelto más tarde por la Copa Confederaciones, situación, por cierto, que puede repetirse este verano con el Mundial, con el añadido de la temprana Supercopa europea el 12 de agosto. Fuentes del vestuario blanco confirman que la diferencia de estado de forma entre un portero y otro durante la pretemporada era evidente: "Diego estaba hecho un toro, mientras Iker volvió con menos intensidad, creyéndose con la titularidad garantizada una vez que se acabó la etapa de Mourinho".

 

 

Durante una charla informal con Florentino y algunos directivos a principios de la pretemporada en California, Ancelotti les esbozó su posible once titular y en él figuraba Casillas. De repente todo cambia en pocos días. Villiam Vecchi, el veterano (65) entrenador de porteros, le dice a Carlo que ve a Diego López mucho mejor que Casillas y que es su elegido. El día que el técnico le comunica al club que su portero titular va a ser Diego López, a los directivos el corazón les da un vuelco porque saben que las consecuencias de esa decisión van a traer cola. Mucha cola.

 

 

A la vuelta de Los Ángeles, en una reunión en Valdebebas con todo el cuerpo técnico, Vecchi expone en un detallado informe los motivos por los que recomienda la titularidad de Diego López. Estado de forma, agilidad, y sobre todo, juego aéreo y juego de pies. Destaca los reflejos de Casillas en el uno contra uno, para señalar a continuación que en un partido hay muchos más corners, faltas laterales y balones por alto que acciones de uno contra uno que requieren muchos reflejos, más propias para el balonmano, según indica.

 

 

Desde el primer día, Ancelotti le había dado a Vecchi la responsabilidad de decidir el portero, y cuando éste escogió a Diego, hizo suya la decisión y no le desautorizó. La relación entre el preparador de porteros y Casillas es estrictamente profesional.

 

 

El mismo portero jugará Liga y Champions

 

 

En los planes iniciales de Ancelotti, Diego López iba a jugar la Liga y la Champions e Iker la Copa. Pero después de la reunión del 28 de agosto, y ante el riesgo real de perder a Casillas, en el club hablan con su entrenador y le sugieren la posibilidad de modificar el reparto previsto para que Iker juegue una competición de entidad como la Champions además de la Copa. Carlo, hombre de club, entiende la situación y se muestra de acuerdo.

 

 

Para la próxima temporada, Ancelotti tiene decidido volver a su idea original y repartirá las competiciones entre un portero titular, que jugará la Liga y la Champions, y un portero suplente, que disputará la Copa y quizás algunos partidos sueltos de las otras competiciones. Nadie en el Madrid le ha dicho a Casillas que vaya a ser el titular, pero vista su temporada y los números de cada uno, todo apunta a ello. La Supercopa de Europa, el 12 de agosto, será un buen indicador para calibrar el rol de cada portero.

En el Real Madrid no van a presionar para forzar la salida de Diego López, pero si llega una buena oferta por él, como parece que está preparando el Nápoles de Rafa Benítez, le recomendarían que la aceptase. De todas maneras, el portero gallego, al que esta temporada mejoraron su ficha en vista de su buen rendimiento, asegura que no quiere marcharse porque se ve en condiciones de volver a competir por la titularidad bajo palos.

 

 

Florentino, el principal valedor de Casillas

 

 

Florentino quiere que Casillas se retire en el Real Madrid, el equipo de toda su vida, y no es descartable incluso una ampliación de su contrato. A sus 33 años recién cumplidos, a Iker le quedan tres temporadas más (acaba en 2017) y su ficha anual ronda los siete millones de euros. El presidente siempre ha sido su principal valedor, en contra de versiones que circularon al inicio de la temporada que le señalaban como el posible inductor de la suplencia del capitán. Nada más lejos de la realidad. De hecho, Florentino reconoce en privado que, entre las muchas razones por las que al equipo se le escapó la Liga, figuran errores puntuales de Diego López en tres partidos decisivos ante el Atlético en el Calderón, en Sevilla y en Bilbao.

 

 

Y De Gea aguarda como gran opción de futuro

 

 

Mientras se aclara la titularidad de la portería del Real Madrid entre dos veteranos como son Casillas (33 recién cumplidos) y Diego López (cumple 33 en noviembre), el club blanco mantiene a David De Gea como opción de futuro, consciente de que la operación sería realizable porque el portero del Manchester United estaría encantado de regresar a España para vestir de blanco.

 

 

Pero el presente hoy es de Casillas y Diego López. Por eso en el Madrid rechazaron hace unos meses el ofrecimiento del belga Thibaut Courtois por 20 millones.

 

 

Tomado de:  http://www.marca.com/2014/06/02/futbol/equipos/real_madrid/1401663805.h…