Advertisement
Miércoles, 15 Marzo, 2017 - 13:44
¿Qué le ocurre a L.D.U.Q.?
Envía a un amigo

Quienes son fanáticos del equipo universitario desde hace algunos años, no alcanzan a comprender lo que ocurre al equipo de sus amores pues, pese a ser el conjunto con mayor número de títulos a nivel internacional (Liga tiene cuatro y mi América uno), luego de cinco maravillosos años, las cosas no han caminado bien y, pese al esfuerzo de quienes están más cerca del plantel, el equipo no funciona como todos ellos desearían y, en lugar de cada año superar lo anterior, parece que por el contrario, todo camina al revés. ¿Será asunto de los directores técnicos?, ¿será asunto de los jugadores?, ¿será asunto de los directivos?, ¿será asunto de la hinchada?. En realidad, creo yo, que todos tienen su parte de culpa y, por ello, sin ser hincha del plantel albo pero, por lo años que llevo de mirar y comentar fútbol en mi vida; y, además, como buen taurino que soy, me voy a permitir dar mi opinión, “mirando –los toros-, perdón, las cosas desde lejos”.

 

Luego de la obtención de los títulos internacionales y, de tener a sus parciales llenos de felicidad, el técnico de ese entonces señor Edgardo Bauza, se demoró por lo menos un año, en realizar un recambio generacional, ya que, como todos lo conocíamos, nunca le gustó que su plantel tuviera muchos jugadores jóvenes pues, casi siempre, prefirió a elementos con calidad reconocida y mucha experiencia. Posiblemente, él tenía razón en ello, para conseguir lo que el buscaba como su objetivo deportivo. Pero, yo considero que un equipo tiene que mantener un equilibrio entre jugadores de experiencia y un grupo de gente joven para, poco a poco, ir armando nuevamente el plantel y, de esa manera, siempre tener un juego fluido y técnico. Sin embargo, él era quien manejaba al plantel y no yo.

 

La presencia posterior de Zubeldía, le permitió formar un equipo muy interesante para la participación de Liga en el campeonato ecuatoriano. Terminó segundo al finalizar el año pero, al parecer eso era muy poco para los hinchas del equipo albo y, el excelente técnico argentino, tuvo que emigrar a otros países. El nombre de Claudio Borgui, un jugador que dejó muy en alto su nombre, por su gran calidad; y, con resultados importantes como entrenador de Argentino Junior de Argentina y de Colo Colo de Chile, con los cuales fue campeón, quedaba la esperanza para que sacara al equipo de Liga de los malos momentos. Pero, por alguna razón que no conozco pues, no he podido estar cerca del plantel, también tuvo que irse.

 

Apareció en el panorama del equipo universitario Alex Aguinaga, excelente jugador ecuatoriano radicado en México. Trató de hacer todo lo que pudo por el plantel pero, pasaron los meses y tampoco convenció. Nuevamente, el plantel se quedó sin técnico. Algunos nombres de técnico uruguayos aparecieron para dirigir al primer equipo pero, tampoco dieron pie con bola, hasta el señor Munúa, actual director técnico del plantel albo que, al parecer, tampoco llena el gusto de sus seguidores que están, públicamente, solicitando su salida. En este punto, creo que vale la pena analizar a los directivos. Creo que lo que han hecho el señor Rodrigo Paz Delgado y su equipo de gente que lo ha acompañado por muchos años, ha sido buena y, quien no está de acuerdo, solamente es gente que no entiende todo lo que ellos han hecho por el club. En otras palabras, son malagradecidos.

 

Eso nos demuestra que algo pasa en el interior del equipo y, es claro, darse cuenta que se trata de los jugadores. Por esa razón, analicemos lo que decían los técnicos de antaño, al referirse a la columna vertebrar en el armaje de un equipo: un excelente arquero, un gran defensa central, un valioso y necesario número cinco y, un centro delantero que haga goles. Veamos ahora, si esto se cumple en el primer plantel de Liga Deportiva Universitaria de Quito. ¿Tiene un excelente arquero?, no lo tiene; ¿tiene un gran defensa central?, tampoco lo tiene; ¿tiene un valioso y necesario número cinco?, tampoco lo tiene; y, ¿tiene un gran centro delantero?, eso sí lo tiene, ya que, Barcos es el que pelea solo en ese plantel, con la compañía de Guerrero.

 

Por lo tanto, no se puede pedir un mejor rendimiento del equipo, ya que, le falta la base de su columna vertebral y, de esa forma, no se puede aspirar a un mejor rendimiento del plantel en el terreno de juego. Muchos jugadores como Cevallos, tienen gran calidad pero, son intermitentes en su juego. El primer plantel de Liga no está bien armado y, por ello, no cumple lo que todos desean. El torneo nacional ya ha comenzado pero, creo que con un técnico que mire mejor el funcionamiento de sus jugadores, aunque no consiga un rendimiento óptimo, por lo menos, es posible que si se puede rendir en mejor forma. Sin embargo, los dirigentes son los que tienen la última palabra y, de ellos depende lo que ocurra con este importante equipo del balompié rentado ecuatoriano, para seguir adelante. En caso de no tomarse algunos correctivos que son necesarios y urgentes, poco podrá producir el primer plantel que, al momento, no juega a nada.

 

Finalmente, recuerden mis queridos lectores, que todo lo que acaban de leer en este comentario, no es sino, mi opinión personal. Ojalá, todo mejore para ese equipo, que representa mucho en la historia del fútbol rentado de este encantador país, como es el Ecuador.

 

Por: Jorge García Romo